Miles de fanáticos recibieron a la selección de Bélgica en Bruselas, tras el tercer lugar

- 16 de julio de 2018 - 00:00
Romelu Lukaku, con el micrófono en mano, se dirige a los cerca de 40 mil hinchas belgas.
Foto: EFE

Un informe de la policía local aseguró que cerca de 40 mil personas animaron a los futbolistas en las calles. Luego el equipo fue recibido por el rey Felipe.

Miles de aficionados recibieron ayer en Bruselas a la selección belga de fútbol, que el sábado logró el tercer puesto en el Mundial de Rusia 2018 tras imponerse 2-0 a Inglaterra en la final de consolación, el mejor resultado del equipo en la historia de la competición internacional.

Según indicó la policía municipal de Bruselas en su perfil de la red social Twitter, 40 mil personas animaron a los deportistas en las calles de la capital.

El acto principal de la celebración tuvo lugar en el ayuntamiento bruselense, situado en la célebre Grand Place, cuyo aforo de 8.000 personas ya se había completado en torno a las 14:00 horas locales, una hora antes de la llegada de los jugadores.

Desde el balcón del consistorio, los futbolistas fueron presentados uno a uno entre los aplausos y las ovaciones de los asistentes, y después animaron a la multitud con música, cantos y breves discursos.

“Quiero dar las gracias porque cuando estábamos en Rusia teníamos muchos pensamientos y mensajes de que creíais en que este equipo haría historia para el fútbol belga”, afirmó el seleccionador nacional, el español Roberto Martínez, quien manifestó su esperanza de haber llenado de mucho “orgullo” a la población del país.

Por su parte, el capitán del equipo, Eden Hazard, se encargó de animar la cita incluso como improvisado DJ y agradeció el apoyo de los miles de aficionados desde el balcón del ayuntamiento.

Antes de asomarse a la plaza, los futbolistas no dudaron en comer patatas fritas, una de las insignias gastronómicos belgas, y concluido el acto frente a la multitud reunida en la Grand Place firmaron en el libro de honor del consistorio.

La jornada de los “Diablos Rojos” comenzó en la sede de la federación belga de fútbol y tras salir de ella, Martínez declaró a la radiotelevisión pública francófona RTBF que era un día especial para él, pues tras 2 años de preparación hoy tienen el resultado.

“Todo fan de los ‘Diablos Rojos’ debería  estar muy contento por lo conseguido en la Copa del Mundo”.

A continuación, los deportistas pusieron rumbo al Palacio de Laeken, donde el rey de los belgas, Felipe, los recibió a las 12:30 horas y les agradeció “en nombre de todos los belgas y de toda Bélgica” la “magnífica actuación” en el torneo.

“Para muchas personas habéis sido realmente el mejor equipo”, constató, para después indicar a los jugadores que han sido “apreciados” por su “talento individual” y “espíritu de equipo”.

Posteriormente, los integrantes de la selección recorrieron las principales calles de Bruselas, repletas de admiradores, en un autobús descubierto hasta llegar a la Grand Place.

Sin embargo, en estos actos no estuvo presente Toby Alderweireld, enfermo de gripe, según informó la federación de fútbol belga.

Tras imponerse a Inglaterra en la final de consolación por 2-0 con goles de Thomas Meunier y Eden Hazard, la selección de Bélgica aterrizó en Bruselas en la madrugada del sábado al domingo, donde alrededor de 250 personas ya esperaban al equipo que ha logrado el bronce en Rusia 2018, el cual mejora la cuarta posición de México 1986. (I) 

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto: