Deportivo Quito, de nuevo en acefalía

- 11 de marzo de 2016 - 15:56
El expresidente Patricio Alvarado (der.), Bladimir Dávila (centro), quien se desempeñaba como gerente; y el secretario de Deportivo Quito, José Gallegos.
Foto: cortesía

La directiva renunció ayer y se convocó a Asamblea para mañana, miércoles.

Deportivo Quito vive un momento complejo que, lejos de resolverse, parece hacerse más incómodo para la plantilla. Ayer renunció toda la directiva, comandada por el presidente Patricio Alvarado, y el club llamó a una asamblea extraordinaria que se realizará mañana, donde se convocará a elecciones para elegir un nuevo directorio.  
En la Asamblea también se revocará el poder general que faculta a la cooperativa Los Chasquis Pastocalle a administrar el club. El vínculo entre ambas partes se firmó en diciembre del año pasado.   

La directiva señaló que los inversionistas con los que contaban abandonaron de a poco al equipo y eso complicó la gestión, por lo que esa fue una de las razones para la renuncia de todo el grupo. Los acuerdos que lograron con los acreedores quedarán sin efecto.

Alvarado se limitó a desear suerte a quienes asuman el mando en el equipo ‘chulla’. “Hemos puesto todo nuestro contingente, pero tenemos que dejar el equipo para que los que vengan lo hagan de la mejor manera. Estaremos prestos a ayudar si lo consideran necesario quienes asuman”.

Mientras que el gerente Bladimir Dávila indicó que la directiva canceló unos $ 300 mil en deudas y eso, sumado a la ausencia de los inversionistas, complicó cancelar los sueldos a la plantilla actual.

“Todas las semanas había una nueva deuda por pagar y tenemos respaldo de todos los pagos que realizamos en AFNA. Con el dinero que ingresó al club por las transferencias de Juan Diego Rojas (River Ecuador) y Jairon Bonet (Aucas) se solventaron algunas cosas”, manifestó el exgerente.

Según el secretario del conjunto quiteño, José Gallegos, Deportivo Quito no tendrá problemas para jugar este fin de semana contra Imbabura en el estadio Atahualpa, pese a estar suspendido por las deudas con la Asociación de Futbolistas del Ecuador (AFE).

Gallegos explicó que, debido a la renuncia de la directiva, la AFE le otorgó una prórroga de 10 días para cancelar lo adeudado, por lo que tendrán plazo hasta el 21 de marzo.

La renuncia oficial de la directiva contrasta con las declaraciones de Dávila y Alvarado 3 horas antes en algunas radios capitalinas. El ahora expresidente señaló que nadie de la directiva renunciaría y que si en algún momento se rumoró sobre su salida, fueron “malos entendidos”.

Quien sí renunció con anterioridad fue Dávila, pero según comentó fue debido a las amenazas que recibió por miembros de la hinchada de Deportivo Quito. También contó que el viernes pasado ingresaron al complejo de Carcelén y se robaron documentos y computadoras que contenían información importante del club.    

“Había gente enviada por exdirectivos (no mencionó cuáles) que me obligaron a firmar la renuncia. Lo hice por salvaguardar mi integridad, porque me amenazaron de muerte, a mí y al encargado de la contabilidad. La directiva no aceptó mi renuncia, por lo que permanezco en la misma”, dio a conocer Dávila. (I)

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