Juan Pablo Sorín no solo vino a jugar fútbol a Ecuador

- 03 de febrero de 2019 - 17:04
Foto: Captura de video

Música, danza, comida típica, quichua... el argentino Juan Pablo Sorín no vino a Ecuador solo a mostrar sus habilidades futbolísticas, sino a conocer y disfrutar de las comunidades y su cultura, así lo ha documentado en sus cuentas en las redes sociales

En una de sus más recientes publicaciones,  Sorín, invitado especial del Mushuc Runa, cuenta a sus seguidores que comió fritada al lado del río Ambato. Lo hizo un día después de su destacada presentación el sábado 2 de febrero con el equipo del 'ponchito' en el partido amistoso que empató sin goles ante Emelec.

Pero antes, Sorín recorrió las comunidades indígenas de Chibuleo, Pucará y Echaleche (Tungurahua) e hizo gala de su sencillez y carisma, mismos que ya había demostrado desde su arribo al país, cuando en Tababela (Pichincha) no dudó en quitarse su saco para vestir el poncho rojo que directivos del Mushuc Runa le entregaron. O en un recorrido por el centro histórico de Quito, donde se tomó su tiempo para jugar un poco al fútbol con un niño

"Chimpandolfo"- como cariñosamente seguidores en las redes sociales han llamado al argentino por su frondosa barba y al compararlo con el cavernícola que aparece en un capítulo del Chapulín Colorado-sonríe en cada video que sube y agradece por la amabilidad de la gente de las comunidades con la que se topa.

Por ejemplo, cuando en Echaleche conoció a Manuela y pidió que le ayudaran con la traducción del quichua al español solo para saludarla y conocer de su trabajo. Mientras, en Chibuleo "se pegó" un baile al son de música típica. No dudó en destacar además del deporte, el quichua, el arte, la danza y los tejidos. 

También el club ha documentado la visita de Sorín. Un posteo destacado es aquel en que se lo ve degustando platos típicos en un almuerzo al que fue invitado por Luis Alfonso Chango, presidente vitalicio de Mushuc Runa. Sobre la mesa cuy, conejo, papas, habas y jugo

El encuentro del sábado se jugó en el estadio cooperativa de ahorro y crédito "Mushuc Runa", a 3.200 metros de altitud sobre el nivel del mar, y pese a que hace varios años que Sorín disfruta de su retiro como futbolista, mostró el talento que lo llevó a ser figura en Argentina y en clubes mundiales.

Sorín- de 42 años- no solo jugó, sino que previo al amistoso impartió charlas a las divisiones menores del club, a los directivos que comandan al Mushuc Runa.

Se interesó por el origen e historia del "cuadro del ponchito" tras enterarse de su clasificación en diciembre de 2018 para la próxima Copa Sudamericana, por lo que viajó desde Brasil, donde reside, para vivir de cerca estas experiencias. (I)

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