Encuentro de dos “turcos”

20 de marzo de 2011 - 00:00

Omar: “De mi rival en el banco aprendí mucho”

Será un choque de “sangre”. El partido que disputarán hoy (17:30) Emelec e Independiente del Valle en el Capwell será especial para los técnicos de estos dos equipos, pues  los primos Asad, Omar y Julio, se enfrentan por primera vez en el torneo local.

“Este será un partido muy lindo, debido a que tendré la oportunidad de medir fuerzas con   mi primo. Nunca antes lo había hecho. A él (Julio) lo respeto mucho, pero en la cancha nos olvidaremos de que somos familia”, indicó, soltando una carcajada el estratega “millonario”.

Omar, un poco más serio, acotó que se siente muy agradecido de Julio, pues gracias a su primo, el DT “azul” pudo iniciarse en el fútbol. “Julio siempre me promocionaba entre  sus amigos que dirigían varios clubes en Argentina. El era quien me ayudaba a conseguir equipo y gracias a Julio pude enrumbarme en el fútbol”.

El estratega del “Bombillo”, quien hizo toda su carrera deportiva como futbolista en Vélez (1992-1998), aseguró que cuando se retiró del balompié no pensó en otra actividad que no fuera la de ser DT.

El “Turquito” sostuvo que su primo fue su referente cuando se inicio en la labor de estratega. Omar aseguró que al principio analizaba mucho el trabajo que hacía su pariente, para luego combinarlo con sus estrategias.

“No solo observaba el trabajo de Julio, sino que también miraba a otros técnicos y de cada uno de ellos sacaba lo positivo y lo combinaba con esquemas míos”, aseguró Omar.

El ex delantero, que sostuvo que le gustan los planteamientos ofensivos, aseguró que el partido ante el Independiente será complicado, debido a que los de Sangolquí cuentan con jugadores muy rápidos y que manejan bien el balón.

“Los del Valle son muy peligrosos. Los hemos estudiado y si les das la chance no perdonan en la definición; hemos visto varios cotejos y de visita se hacen más fuertes”, comentó el mejor jugador de la Intercontinental 1994.

El “gaucho” aseguró que el “Ballet” saldrá en busca de los tres puntos, pues su principal objetivo es escalar posiciones en la tabla para alcanzar al puntero, Deportivo Quito (20 unidades).

Emelec, con tres partidos aplazados  (Liga de Quito, Manta y Olmedo), está en el quinto puesto  con 11 unidades, mientras que el Independiente va décimo con 8.

Omar Asad aseguró que para este compromiso ratificará a varios de los jugadores que formaron parte del plantel que venció (1-0) -el miércoles pasado- a Jaguares de México, por Copa Libertadores en el estadio Capwell.

 

Julio: “Viviremos una situación muy especial”

Un sentimiento especial es el que vivirá hoy el técnico argentino Julio Asad, quien comanda al Independiente del Valle que hoy enfrenta a Emelec en el estadio Capwell, pues su primo Omar dirige al “Ballet”.

Será la primera vez que ambos estrategas rivalicen no solo en el torneo local, sino como profesionales, por eso el sentir del “Turco” es singular. “Es una sensación extraña, con Omar nunca nos enfrentamos, tenemos la misma sangre, pero no una relación cercana”, confesó.

Pese a ser primos de padre y madre, no cultivaron los lazos familiares. “Nuestros padres no se visitaban con frecuencia, no profundizaron la relación y obviamente nosotros tampoco”.

Julio, además, comparte la banca con su hijo Leandro, que cumple las funciones de asistente técnico.

“En este partido habrá muchas situaciones especiales y no solo para mí, sino también para mi hijo, por eso seremos tres los Asad que estemos en la cancha”.

El “Turco” supera casi en dos décadas la edad de su primo y tiene una vasta carrera en el mundo futbolístico, primero como jugador y luego como estratega. Fue centrocampista del Vélez Sarfield de su natal Argentina, donde debutó en 1972, cuando su primo Omar apenas tenía un año de vida.

Una rotura del ligamento lateral cruzado posterior y de los dos meniscos de su rodilla derecha lo obligaron a dejar la actividad futbolística a los  27 años.

“En esa época (1985) no había la tecnología de hoy, me operaron, pero no quedé bien”. Aún permanecen en él los rezagos de esa lesión. Tiene dificultad para desplazarse. Por eso la mayor parte del tiempo permanece sentado.

Pero eso no ha sido impedimento para cumplir exitosas campañas en el balompié ecuatoriano. En el 2000 rompió con el Olmedo de Riobamba la hegemonía de los campeonatos nacionales, que habían sido hasta ese año exclusivos de los equipos de Quito y Guayaquil.

Al año siguiente logró el ascenso de la serie “B” a la “A” con Liga de Quito. También alcanzó el máximo galardón ecuatoriano con el Deportivo Cuenca (2004).

Hoy su principal función es formar jugadores y proyectarlos al exterior. Esa es la misión que persiguen los de Sangolquí.

“Los títulos no son la prioridad aquí, lo importante es mantener la categoría y nutrir el primer plantel con las divisiones formativas”.

Por eso, en el complejo de Sangolquí, uno de los más modernos de la capital, entrena con todas las comodidades necesarias. Hay canchas para todos los gustos y residencia para los jóvenes valores. Incluso el club  prestó sus instalaciones a la “Mini-Tri”, mientras se concluía la Casa de la Selección.

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