El equipo tuvo recibimiento discreto a su arribo

- 27 de junio de 2019 - 00:00
El delantero de la selección ecuatoriana de fútbol, Carlos Garcés, a su arribo ayer a Quito, luego de la eliminación de la Copa América.
Foto: Miguel Jiménez / EL TELÉGRAFO

”Siempre dando la cara”, dijo Carlos Garcés, delantero de la selección y que fue uno de los que dialogó con los medios, este miércoles, a la llegada del equipo a Quito.

Tras la eliminación de la Copa América, la delegación retornó al país. El entrenador Hernán Darío Gómez y los jugadores de Barcelona tomaron un vuelo desde Panamá a Guayaquil.

Mientras que otro grupo llegó a Quito. Algunos salieron por el arribo regular, pero otros prefirieron salir por una puerta alterna, para evitar el contacto con los medios y los aficionados.

Muy poca gente estuvo atenta a la llegada de los seleccionados, que accedieron a tomarse fotografías con los hinchas que los solicitaron.

Jefferson Intriago, Arturo Mina, Antonio Valencia, José Quinteros y Romario Ibarra salieron por otro lado y se marcharon enseguida.

La más entusiasta en la terminal aérea era Daniela Hermosa, esposa de Andrés Chicaiza. Ella aguardó pacientemente junto

con su pequeña hija Noelia, de año y medio. “Ha sido mucho tiempo, más de un mes. Estábamos muy ansiosas; claro que si pasaban (de fase) era más tiempo, pero estamos felices de verlo de nuevo”.

Apenas salió, la pequeña corrió a los brazos de su padre, volante de Liga de Quito. Los demás jugadores hablaron con la prensa sin problema; la mayoría señaló que al equipo le faltó acoplarse, pero piensan que con el tiempo eso podrá lograrse, con el cuerpo técnico actual. (I)

 

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