Croatas quieren vengar una vieja herida de hace 20 años

- 15 de julio de 2018 - 08:27

El 8 de julio de 1998 la selección balcánica disputó uno de los partidos más importantes de su historia con Francia, selección ante la que cayó en semifinales.

La Federación Croata de Fútbol invitó a la final de Rusia 2018 ante Francia, primera que la selección balcánica disputa en su historia, a los componentes del equipo que lograron el bronce hace 20 años, en 1998.

Según informó el ente deportivo, se quiere aprovechar este momento histórico para el fútbol y el país croata para homenajear a los jugadores que hicieron historia en la Copa del Mundo gala, entre los que se encuentra el actual presidente, el exdelantero Davor Suker.

Con Miroslav Blazevic como técnico aquella selección croata concluyó en la tercera posición tras perder en su semifinal ante el conjunto anfitrión (2-1) y luego ganó a Holanda (2-1).

Varios de los componentes de esta plantilla ya estuvieron en la semifinal del miércoles ante Inglaterra, pero ahora Suker y su directiva quieren que se reúnan de nuevo en el Luzhniki dada la trascendencia del momento.

El actual máximo mandatario croata admitió que pensaban “que lo de 1998 no volvería a ocurrir, pero ha sucedido”. “Felicito sinceramente a los jugadores y cuerpo técnico. Es increíble. Croacia está en la final de la Copa Mundial.

Croacia se volvió a unir como Federación propia, escindida de Yugoslavia, en 1990. Desde entonces, dos han sido las generaciones de oro, plasmadas en resultados, que ha tenido el fútbol patrio: la de 1998 —tercera en el Mundial de Francia— y la actual, que ya superó a la de entonces con la clasificación a la final. Pero ¿qué generación es la mejor?   

Es un debate muy futbolero que está en la calle y en la prensa croatas: ¿cuál de las 2 tuvo/tiene más calidad? ¿Supera esta de Modric y Rakitic a aquella de Suker y Prosinecki? Es difícil comparar ese tema. Pero lo que es seguro es que para establecer la analogía hay que situarse en la Croacia de 1990, justo después de la guerra, con una atmósfera muy delicada. 

Aquellos chicos compitieron en un contexto social muy complicado”, asegura Roberto Matteoni, uno de los principales periodistas del diario Sportske Novosti. “Yo diría que aquella selección del 98 era más física y esta de Modric, más técnica y rápida”, apostilla el comunicador croata.  

Davor Suker era la cabeza visible de aquel equipo, con Boban y Prosinecki a su lado. En esa década, amén del éxito del 98, Croacia llegó a cuartos en la Eurocopa 1996 y no se clasificó para la del 2000, cayendo en primera fase en el Mundial 2002, con Suker ya veterano. En 1999 fue tercera en el ranking FIFA. Ahora es vigésima del mundo.       

La actual generación croata, que empezó allá por 2006-2007, que es cuando se incorporan al equipo los Modric, Rakitic y Mandzukic, ha llegado muy lejos en este Mundial, pero no tanto en las competiciones que circundaron anteriormente: no se metieron en el Mundial 2010 y cayeron en primera ronda en 2006 y 2014, así como en la Euro 2012, en octavos en 2016 y en cuartos de final en la de 2014.

“Yo creo que la del 98 fue mejor, al menos por ahora. Esta generación no ha alcanzado el nivel de juego de aquella, que tenía la calidad de Suker, Prosinecki, Boban o Jarni”, analiza desde Zagreb Davorin Olivari, también del diario Sportske Novosti.   

Otra gran diferencia entre ambas épocas es la estabilidad en los banquillos. La de ahora ha vivido convulsa en un rosario constante de seleccionadores desde 2012. Tras los 6 años de Slaven Bilic (2006-2012), hasta 4 inquilinos del banquillo pasaron por delante de los jugadores croatas: Stimac, Niko Kovac -hoy técnico del Bayern-, Cacic y el actual Dalic, que desde su púlpito como técnico de éxito en Oriente Medio (Arabia Saudí y Emiratos) ha llegado para pacificar un vestuario que estaba algo agitado, uno de los males de estas selecciones balcánicas. De hecho, Dalic se ha visto salpicado por expulsar, en pleno Mundial, a Kalinic, al no aceptar este salir como suplente en el primer partido ante Nigeria (2-0).

El 8 de julio de 1998 Croacia vivió el partido más importante de su historia. Habían pasado poco más de 6 años desde que la Comunidad Económica Europea reconociese su independencia de Yugoslavia, las Guerras de los Balcanes tocaban sus últimos días y el país entero vivía una fiesta por lo que estaban logrando sus futbolistas en suelo francés. El combinado arlequinado cayó ante la anfitriona ese día, pero Croacia dejó una marca histórica gracias a una generación dorada liderada por Davor Suker y acabó siendo tercera en la Copa del Mundo.

Al mítico ‘9’, considerado el mejor jugador de la historia del país, le acompañaban los Slaven Bilic, Aljosa Ajanovic, Avonimir Boban, Robert Jarni o Robert Prosinecki. Una generación única que comandaba Miroslav Blazevic desde el banquillo. Croacia llegó hasta semifinales tras superar a Jamaica y Japón, en un grupo en el que también estaba Argentina, Rumanía en octavos y Alemania en cuartos. (I)  

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto: