Barcelona se reivindica con su fanaticada, en Manta

- 11 de marzo de 2018 - 14:19
El partido fue lleno de emociones durante los 90 minutos. Roberto Ordóñez (la tuca) salió lesionado al minuto 63, ayer en el estadio Jocay.
Foto: Rodolfo Párraga / EL TELÉGRAFO

Salió del banco de suplentes. Apenas a los cinco minutos de haber ingresado al campo de juego, Damián Díaz, quien  reemplazó a Marcos Caicedo, anotó el gol de la victoria de Barcelona sobre Delfín Sporting Club al minuto 68.

El partido  se jugó bajo un sol canicular y en medio de una temperatura ambiente sobre los 32 grados centígrados. La contienda  fue  equilibrada en lo deportivo.

Al inicio del segundo tiempo, el arco defendido por Máximo Banguera casi fue doblegado. En dos ocasiones, el balón pegó en los parantes, la primera en un remate de Luis Luna y la segunda merced a un golpe de cabeza de Roberto Ordóñez (La Tuca). 

Delfín cayó nuevamente de local. Primero lo hizo frente a El Nacional 1-3 y este domingo con Barcelona. Los cetáceos se plantaron bien el campo de juego: retuvieron el balón al menos durante el primer tiempo, lo que puso en aprietos a Barcelona que no encontraba la brújula para organizar su juego.

Los 9.000 aficionados que coparon las tres bandejas del estadio Jocay vieron caer a un Delfín que dio pelea pero que no tuvo suerte en la puntería. Simplemente, Díaz se encontró un balón que hizo la diferencia en el marcador a favor de los visitantes.

Delfín, previo a su segundo partido de Copa Libertadores de América, el próximo miércoles frente a Atlético Nacional de Colombia,  tuvo en Barcelona un examinador fuerte que a pesar de no haber mostrado un juego vistoso complicó a los locales al punto de llevarse los tres puntos que le dan aliento después de haber sido eliminado de la Copa Sudamericana. Los puntos bajos del encuentro fueron la actuación del árbitro central Luis Quiroz que no estuvo a la altura del partido (dejó que hasta Máximo Banguera lo increpará frente a frente).

Merced a los fallos arbitrales, Delfín perdió al menos en lo que restaba del partido al arquero Pedro Ortiz por una lesión y a Roberto Ordóñez, quien fue golpeado por Gabriel Márquez.

Por enésima ocasión, Delfín jugó con la hinchada en contra, pues la mayoría era de Barcelona. (I) 

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