Patricia Terán: La televisión es como un vicio

25 de agosto de 2013 - 00:00

Nació en Argentina, pero cuando tenía nueve meses de edad sus padres se radicaron en Ecuador. Y, aunque tiene la doble nacionalidad, dice que ella es totalmente ecuatoriana.

Esto manifiesta la presentadora Patricia Terán, quien hace 25 años se involucró con la televisión, cuando se desempeñaba como profesora de escuela, colegios y universidades de Quito.

Desde hace cinco años conduce la revista radial ‘Gente de mundo’, a través de FM Mundo, que se transmite de lunes a viernes de 13:00 a 14:00. Este es un espacio de información, con temas de actualidad, consejos, entrevistas, música y noticias. También ha incursionado como empresaria con su línea de productos antiarrugas.

¿Cómo pasó de ser maestra de inglés a la pantalla chica?
Nunca me gustó la televisión, eso fue algo que nació de la nada porque estudié educación, y cuando estaba sacando mi maestría en esta carrera, un amigo me llamó para audicionar en Ecuavisa, eso fue hace más de 25 años, pero le dije que eso no me gusta y que no servía para eso porque no quería hacer el papelón en la tele o ser ‘figureti’. Además en ese entonces yo era profesora y estaba sacando un título adicional en marketing.

¿En dónde daba clases?
En el colegio Americano y la Universidad Católica.

¿Y por qué aceptó audicionar?
Porque me imaginé que iba a ir un montón de gente y que no sería escogida. Solo fue una prueba de 10 minutos y yo sentía que me moría de los nervios, pero luego me dijeron: estás contratada, y yo les pregunté para qué, porque no entendía de qué se trataba. Así empecé a laborar en Ecuavisa en el noticiero de los domingos porque tenía mi trabajo adicional.

Pero después de dos años dejó de salir en este espacio...
Es que quedé embarazada de mi hijo Martín, y tuve que tomar la decisión de dónde quería estar, y elegí mi otro trabajo que era a tiempo completo y los fines de semana podía estar con él. Luego de tres años tuve a mi hija Manuela y, por motivos de salud de ella, tenía que estar a su lado todo el tiempo, pero luego acepté la propuesta de entrar a Teleamazonas, y permanecí en ese canal durante 20 años, tiempo en el que estuve en los noticiarios de la mañana, el mediodía, la noche, también en revistas familiares.

¿Le tocó pasar menos tiempo con sus hijos?
No, era un horario conveniente porque me permitía estar con ellos, pues trabajaba medio tiempo. Tenía todas las tardes para compartir con los dos. Cuando estuve en el noticiario de la noche, ahí se me complicó porque no tenía con quién dejarlos, soy divorciada. Pero esa época, aunque fue complicada, también fue enriquecedora porque mi papá, que todavía vivía en ese entonces, iba todas las tardes a cuidarlos; mi mamá iba a veces, pero mi papá iba religiosamente todas las tardes para pasar con ellos. Fue una etapa difícil, pero linda porque nos ayudó a unirnos más.

¿Y cuando hacía el noticiario de la mañana?
Otra etapa dura que ayudó a mis hijos a ser más fuertes y madurar rápidamente. Yo salía a las cinco de la mañana para llegar al canal y maquillarme para estar lista a las seis y salir al aire. Como Martín era más grande yo le decía: te dejo puesto el despertador, y hecho tu batido de frutas o chocolate en el velador. Hacía esto hasta que llegara ‘la Chabi’, una señora que lleva trabajando conmigo 25 años, ya es parte de mi familia. Le tenemos mucho cariño. Yo me iba al canal, pero todo el tiempo estaba pendiente de ellos por el teléfono.

¿Le da nostalgia no haber estado con ellos en esos momentos?
Yo escucho a muchas madres que se quejan de esto, pero mis hijos son maravillosos, son valientes, luchadores y responsables. Todo esto los ayudó a madurar más rápido porque asumen sus propias responsabilidades. Los fines de semana salíamos al parque porque siempre hemos disfrutado de actividades al aire libre, mis hijos son deportistas, me gusta nadar y disfrutamos de la vida del campo. A ellos les gusta mucho la naturaleza y son cuidadosos del medioambiente.

¿Le costó dejar Teleamazonas después de haber trabajado ahí por dos décadas?
Era como mi casa, pero cuando salí de Teleamazonas, hace dos años, pasé a RTS, pero solo estuve seis meses en ese canal porque me tentaron para regresar a Ecuavisa y ser parte de ‘Así somos’. En ese programa duré dos meses porque no me sentí cómoda con lo que hacía. Cuando salí, al igual que hace 25 años, me dije: nunca más hago televisión porque esto no es para mí. Pero cuando me llamaron de GamaTV para ‘Al son de un nuevo día’ acepté porque me gustó la propuesta de este espacio, y además le tengo mucha admiración a las personas involucradas, como a Israel Brito y Valeria Mena. La televisión es como un vicio.

De los programas que ha conducido, ¿cuál le gustó más?
De 9 a 10. Era un espacio del noticiario de Teleamazonas en el que intentábamos rescatar las noticias positivas de la comunidad y tuvo un excelente rating.

¿Y su etapa de maestra?
Nunca más volví a eso. En algún momento lo pensé, pero ya me gustó lo que hacía porque también comencé a involucrarme con la radio, en medios como Colón, Platinum. Pero por cuestiones de horario dejé de locutar, hasta que hace cinco años regresé a este medio en FM Mundo.

¿Prefiere radio o televisión?
Me he sentido muy bien haciendo radio, creo que es algo que todos los comunicadores deberían hacer porque pienso que en la actualidad ya no hay espacio para las divas, lo importante es cómo eres, qué tienes en el cerebro y tu corazón. La radio te da la posibilidad de desarrollarte como ser humano, como profesional, de ir más allá de lo que dice tu imagen. Es un medio apasionante.

¿Alguna vez pensó producir algún programa?
Sí lo he pensado porque tengo ideas, soy creativa, pero llevarlas a la práctica me parece difícil, así que lo dejo en manos de los que saben.

¿Sus hijos están involucrados en este medio?
Manuela recién se graduó de la carrera de comunicación y relaciones públicas, trabajaba en Teleamazonas en el Club Disney, y lo hacía muy bien, pero por alguna razón, que tiene que ver conmigo, ella dice que no le gustaría ser una persona pública, así que no quiere involucrarse con la televisión. A mi hijo Martín no le interesa la comunicación, él estudia administración de empresas y se dedica a eso.

¿Por qué ellos prefieren alejarse de los medios de comunicación?
En mi época, hace casi 30 años, ser persona pública era dar pie a comentarios, chismes y especulaciones. Para mis hijos fue difícil manejar esto, nunca les gustó, por eso pienso que no quieren involucrarse en estas actividades.

¿Ha tenido que cuidar mucho su físico para estar frente a una cámara?
Soy una privilegiada porque no me engordo mucho, además soy bastante activa, ando de aquí para allá y eso hace que queme muchas calorías, camino bastante. A veces me salen algunas espinillas, pero es por malos hábitos alimenticios, pero me gusta comer mucho, especialmente lo típico: fritada, hornado. También me gusta la pasta porque mi familia materna es italiana, aunque mi mamá es argentina y mi papá, ecuatoriano.

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