Sharon transita el camino para convertirse en ídolo de masas

- 08 de agosto de 2018 - 00:00
Foto: Archivo / El Telégrafo

La cantante sigue los pasos de Julio Jaramillo. Su historia de vida, de superación, su trágica muerte tiene los elementos necesarios para la explotación comercial. Las audiencias consumen sus productos porque se identifican.

Han pasado tres años desde la muerte de Edith Bermeo, al que Ecuador conoce como Sharon, y su nombre se empieza a transformar en mito.

La historia tiene todos los elementos para calar en el imaginario popular: muerte trágica, historia de Cenicienta y ahora una “biotelenovela”. Pero, ¿por qué Ecuador adora a Sharon?

Stalyn Ramos, cronista de espectáculos, asegura que hay un antes y un después de Sharon dentro de la música ecuatoriana. Ella consolidó su carrera en la década de los 90, cuando el país estaba invadido de intérpretes masculinos.

“Las únicas con imagen sensual eran las baladistas -en esa época Silvana-, pero Sharon se arriesgó. Fue una artista más allá del escenario; ella no solo vendió discos e hizo calendarios y lencería; también fue actriz, animadora y todos sus proyectos tenían éxito”, manifiesta Ramos.

Así Ecuador asistió al nacimiento de su primera “celebrity”, esa categoría con el que Estados Unidos bautiza a personajes que tienen fama.

En una línea crítica, el sociólogo Roberth Párraga indica que ella es un ejemplo de poco talento y mucha astucia. “Todos decían que Sharon no cantaba e hizo dinero como cantante; dicen que no sabía actuar y protagonizó su novela. No era una diseñadora y lanzó su colección de prendas. Supo hacer buen marketing y utilizó todos sus recursos”.

Pero lo cierto es que Edith Bermeo, además de artista, obtuvo una licenciatura en Comunicación y Mercadeo, también estudió música.

“Para ser un personaje popular se necesita tener empatía con el público. Creo que Sharon generaba sentimientos de empatía y lo contrario. Tener esa conexión, para bien o para mal, convierte al artista quizás no en un ídolo, pero sí en un personaje de masas”, aclara Párraga.

Los ídolos ecuatorianos

Ecuador es un país pequeño pero eso no quita que tenga sus ídolos: personajes surgidos del deporte o la música que se convierten en ícono de la cultura de masas.

Livinstong Álvarez, gestor académico de la Facultad de Comunicación Social, explica que los ídolos ecuatorianos generan un ejemplo aspiracional, por eso la gente consume productos de ellos; no es solo la biotelenovela de Sharon, también hay obras de teatro y películas de Julio Jaramillo, por ejemplo.

“El género que ella manejó no es del gusto de todos sino de los estratos populares y fue ese sector el que le dio este reconocimiento. Las clases altas solo generan ídolos como Michael Jackson o Justin Bieber. Sharon es del pueblo y para el pueblo”, aclara.

Stalyn Ramos especifica que esta historia de la Cenicienta que se convirtió en una artista cotizada impresiona más al televidente cuando se sabe su trágico final. Y el femicidio es otra realidad del pueblo.

Son los elementos de un perfecto teledrama. De allí que un canal nacional posó su mirada en la marca Sharon, a través de su hija para iniciar su explotación comercial.

Peki Andino, quien está a cargo de la producción, explica que crear la biotelenovela de Sharon le dio la posibilidad de entender la cultura de masas más allá de los enunciados de la academia. “En ese sentido Sharon representa esa parte de Ecuador que la academia desprecia. Sin embargo, está ahí, viva, tiene el gusto y el aprecio de la gente”.

Párraga explica que las bioseries o biotelenovelas son la tendencia de las cadenas internacionales de Colombia, México y Brasil. Menciona que la apuesta resulta cuando el personaje es para las masas porque se considera que ese es un elemento importante para captar a las audiencias.

Ramos señala que el público está ávido de que le cuenten una realidad oculta. Sharon fue uno de los pocos personajes que supo manejar muy bien la prensa. “Clasificó su información. Ella sabía a quién, cómo y para qué contaba sus cosas. El televidente tiene mucho morbo y espera que le digan cómo murió”.

De allí la cobertura mediática que nació con su muerte: enlaces en vivo por una semana de su funeral y luego el seguimiento del juicio, con interrupciones de la programación para informar sobre el veredicto.

Pero Samantha Grey, la heredera de la marca Sharon y que en la serie interpretará a su madre, aclara que esta telenovela va a contar una historia con elementos reales y ficticios. Andino agrega que es una biotelenovela no un documental, pero tiene el 70% de realidad. (I)

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto: