Romanticismo, pop y rock destacaron en Quitumbe

06 de diciembre de 2011 - 00:00

La llovizna y el frío capitalino no fueron un impedimento para que miles que personas asistieran al segundo día de conciertos en la Feria de Quitumbe, al sur de la ciudad.

Los artistas nacionales abrieron el espectáculo y se llevaron las ovaciones del público. La bienvenida estuvo a cargo del cantante esmeraldeño Límber Valencia y su grupo de baile, al son de la marimba.

El ritmo andino llegó con Los 4 del Altiplano. Familias enteras bailaron y corearon sus temas la noche del domingo. Simiruco, Estrella de la noche, La rosa y el clavel estuvieron dentro del repertorio que duro cerca de una  hora.

El clima se volvió cómplice del espectáculo y la llovizna cesó. Los paraguas y bufandas se convirtieron en improvisados pañuelos para acompañar el baile. Cerca de las 20:30 la explanada de Quitumbe lucía abarrotada y el concierto apenas arrancaba.

Las fotografías y aplausos iluminaron  el escenario, pues la gente disfrutó a plenitud. Decenas de policías y   de la seguridad  municipal se habían desplazado en el sitio para evitar el consumo de alcohol y con ello los desmanes.

El operativo fue reconocido por la ciudadanía: “Me siento tranquila y los jóvenes disfrutan sanamente del concierto. Estos controles deben hacerse en todos los espectáculos públicos”, comentó Ana Badillo, una madre de familia.

Una vez entrados en calor, el toque romántico lo puso el ambateño Israel Brito. Los enamorados se hacían eco de su voz y algunas damas suspiraban por él. Avanzaba la noche y el público no paraba de cantar.

Para dar un respiro a la garganta, el grupo de baile y teatro Salsa Quiteña saltó al escenario. Un  “chulla” y un “gringo” hicieron gala del humor quiteño y  un    cuerpo de baile presentaba al público lo mejor de la    salsa,   flamenco, hip hop,  tango y cha cha cha, en un espectáculo que duró más de una hora.

Y cuando  el público apenas  se recuperaba, llegó el turno de  Juan Fernando Velasco. Los aplausos y gritos de afecto surgían de todos los rincones, principalmente de sus fans, que llegaron de todas partes de la ciudad para verlo cantar en vivo.

“Me gustan todas sus canciones, tiene un enorme talento... ¡Estoy tan emocionada!”, manifestó Gloria Alcívar al verlo salir al escenario.   

Con el  pasillo Ángel de luz abrió su repertorio. No importaba la edad, todos cantaban. Después vinieron las románticas. Para que no me olvides, Lo que tu silencio otorga y  Tanto amor envolvieron  al  escenario, que para ese entonces acogía a más de  10 mil personas.

Pero Velasco tenía una sorpresa. La cantante de música nacional, Consuelo Vargas, subió al escenario y juntos interpretaron el pasillo Sombras. Los aplausos no se hicieron esperar. 

El frío pasó a segundo plano y la gente seguía llegando. El público pedía más temas y el artista, tras despedir a su compañera de escenario, continuó con los pasillos hasta concluir con el tema  El aguacate.

Tras hacer algunos cambios de guitarra, el cantautor quiteño agradeció a sus fans interpretando sus temas más reconocidos: Dicen, Frente a frente (original del español José Luis Perales, que en la década del 70 hizo famoso su compatriota Jeannette) y otros. 

Era momento de dar paso al grupo de rock argentino Babasónicos, ya cerca  de la media noche.
Los artistas llegaron con sus propios equipos y en más de 30 minutos montaron su propio escenario.

Lamentablemente el frío superó los ánimos de gran parte del público, que no quiso esperar y se fue.
Los que soportaron la inclemencia del  clima, principalmente los más jóvenes,  disfrutaron del show.

Adrián Dárgelos, el vocalista de Babasónicos, repasó 20 años de éxitos de la banda y algunos temas del más reciente disco, A propósito. Entre esos temas constan Fiesta popular. Del álbum Mucho interpretaron Microdancing. También hubo temas de Jéssico, Infame o Pasto, sus trabajos anteriores.

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