Jarabe de Palo y Manuel Medrano brindaron un concierto “Bonito” y una experiencia “Afuera del planeta” en Quito

27 de enero de 2018 - 16:41
Foto: Álvaro Pérez / El Telégrafo

Las 'selfies' que Manuel Medrano se tomó con el público ecuatoriano en pleno concierto demuestra la sencillez que posee. El cantante permitió en más de una ocasión que sus fans se acercaran para las fotos, mientras él no dejaba de cantar en el escenario la noche del viernes en el Ágora de la Casa de la Cultura de Quito. Al parecer, esa fue su manera de romper un protocolo no establecido, pero que pocos artistas logran de manera espontánea. Mientras aquello sucedía, la seguridad tomaba sus precauciones, y otras fans se conmovieron hasta las lágrimas por el gesto del cantante con su público.

Aquello fue parte de lo que se vivió en el show de Medrano en la altura de Quito, en donde el artista demostró que “tiene altura”, y no solo en lo físico, pues ya es parte de los “nuevos grandes” de la canción. Acompañado por cinco músicos, y un grupo de coristas, Medrano hizo un repaso de sus éxitos de primer disco homónimo. Pero los “coristas” no estaban en el escenario, fue el público que cantó casi todos los temas que se sabían como si fuera una lección de escuela.

En la melodía “Bajo el Agua”, al inicio del concierto, el Ágora cantó: “Quiero decirle al mundo que no somos amigos, decirle a la tristeza/que no se cruce en mi camino...”, mientras Medrano tocaba su guitarra, y luego la dejaba para moverse de un lado a otro del escenario.

Su dinamismo fue contagiante. En el tema 'La mujer que bota fuego', la gente le acompañó al unísono coreando: “No puedo quitar el olor de ti, de mis sábanas nuevas, de mi cojín,de esa prenda que usabas después del amor antes de dormir..”. Medrano sonreía de manera cómplice con sus seguidores.

La voz grave de barítono de Medrano se ha convertido en su sello particular, y es la que le ha permitido robarse los corazones del público ecuatoriano y de la región.  En el intermedio, anunció que “Una y otra vez”, las dedicaba a los amores a distancia, o platónicos. Continuó con 'Sin saber por qué', 'Yo solo nado contigo', y otras hasta llegar a uno de sus mayores éxitos 'Afuera del planeta', para despedirse.

50 Palos 

Antes de Medrano, la banda española Jarabe de Palo, ya había “calentado el ambiente”.  El cantante y líder de la agrupación, Pau Donés, conmemoró sus 50 años de vida, y 20 en la escena, con un repaso de sus éxitos en un formato íntimo con  instrumentos como el violoncelo, piano de cola, contrabajo, percusión, y guitarras. Por ello, clásicos como 'Tiempo', 'Depende', y 'Bonito' sonaron en nuevas versiones acústicas, sin perder su esencia original. El ambiente sonoro  que logró recordaba al show  'MTV Unplugged' de los años 90.

Donés, salió vestido con una camiseta negra que tenía impresa la fecha de su cumpleaños (11-10-1966). Y en escena, tocó el bongó, la guitarra acústica, se movió a la izquierda y derecha, luego al lado “claro”, y al “lado oscuro”, como una de sus canciones que interpretó casi al final.

Presentó  'Humo', su nueva melodía, inspirada sencillamente en la vida, luego de haber batallado contra un cáncer hace dos años. “Ahora, que empiezo de cero/Que el tiempo es humo/ Que el tiempo es incierto/Ahora que ya no me creo/Que la vida será un sueño”, cantó Donés de manera animada.

El público también coreó gran parte de su repertorio, en el que no podía faltar  el tema en que comenzó su historia en el año 1996, “Flaca”, y que fue el momento de clímax en la noche, pues invitó a Manuel Medrano a la escena para cantar juntos. 

“Por un beso de la flaca daría lo que fuera/Por beso de ella aunque solo uno fuera”, cantaron ambos mientras el público aún sorprendido no dejaba de gritar.

El concierto fue prácticamente una reunión de dos generaciones de fans. Por un lado los 'noventeros' de Jarabe de Palo, que quizás estaban en el colegio o universidad cuando comenzaron a escucharlo; y por otro, los actuales 'Millenials' de Manuel Medrano.

Juntos, formaron un solo público de amigos, que se unieron por la música cuando cantaron “Grita”, aquel himno a la amistad que propuso el conjunto español hace 20 años. “Si salgo corriendo, tú me agarras por el cuello/Y si no te escucho..grita/te tiendo la mano tu agarras todo el brazo./Y si quieres más pues, Grita!”, con la que se despidió Jarabe de Palo, en un concierto que fue definitivamente mucho más que “Bonito”, y que trasladó a sus asistentes a una experiencia musical “Afuera del planeta”. (I) et.

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