El dúo Ha*Ash dejó extasiada a la fanaticada de Quito y Guayaquil

- 11 de junio de 2018 - 00:00
El dúo Ha Ash hizo un repaso del repertorio desde sus inicios en 2002 en el Coliseo Voltaire Paladines Polo, en Guayaquil.
Foto: María Fernanda Arreaga

Las hermanas Hanna y Ashley derrocharon toda su energía con la versatilidad de su talento cantando, tocando la guitarra y bailando. También bromearon y contaron anécdotas personales que emocionaron al público.

El derroche de talento de las hermanas Hanna y Ashley, conocidas en el mundo de la música como el dúo Ha *Ash, no tiene límites. Así lo demostraron el pasado viernes en el Ágora de la Casa de la Cultura Ecuatoriana de Quito y el sábado, en el Coliseo Voltaire Paladines Polo, de Guayaquil.

En el escenario de la capital, Hanna tocó la guitarra, bailó y se mantuvo casi siempre en el mismo lugar.  Mientras que la inquieta Ashley se movía de un lado a otro sobre la tarima ante las miradas de su fanaticada -de todas las edades- que cantó sus temas a todo pulmón.  Ambas hicieron un repaso nostálgico de su trayectoria musical que inició hace más de una década.  

Las dos artistas, son más que un grupo musical o  familia, pues actúan casi con la sincronización exacta de un reloj  programado para durar “100 años”, como dice una de sus canciones, y el nombre de su gira actual.  

La fiebre de Ha *Ash  se sintió durante el concierto y muchos de sus fans llegaron de diversas ciudades. Julissa Villacís fue una de ellas, quien no dudó de viajar desde Ventanas, Los Ríos, hasta Quito. “Tengo 28 años, escucho a Ha Ash desde que era adolescente, ahorré tres meses para venir y lo logré, ya estoy aquí!”, comentó emocionada.

Temas como “Estés donde estés”, “Amor a medias”, entre otras conocidas, sonaron en el Ágora en las voces de sus seguidoras.

Ashley bromeó con el público diciendo que a ella no le va bien en el amor y confesó que hasta se le ocurre llamar  a un “ex” cuando está en un bar, pero otros, solo les desean lo mejor. “Gracias a eso escribo canciones”, dijo, mientras el público las ovacionaba.  En ese contexto del desamor cantaron “Ojalá”, con una lírica traviesa que expresa una despedida atípica en una relación.  

Casi al final del concierto aparecieron con la camiseta de la Selección de Fútbol de Ecuador para dar paso al tema “Perdón, perdón”, que provocó la ovación de la fanaticada.

En Guayaquil, Hanna y Ashley también estuvieron imparables en la tarima del Coliseo Voltaire Paladines Polo. Las hermanas nacidas en Estados Unidos, pero radicadas en México, propusieron un popurrí que tuvo desde “Me entrego a ti” de su álbum Mundos opuestos hasta “No pasa nada” de su último CD.

Más de una hora el dueto complació a su fanaticada, integrada por mujeres, conversó y  bromeó previo a cada canción. La espigada cantante de cabello negro que vestía pantalón de cuero y chaqueta gris preguntó, antes de interpretar “Dos copas de más”, ¿Cuántos enamorados están? y ¿Cuántos están pasando por una mala experiencia amorosa? Mientras los presentes  grababan con sus celulares.

Luego de cantar “Sé que te vas”, “No fue suficiente” y “Destino o casualidad”, pero sin Melendi, volvieron a dirigirse al público y preguntar “¿Hay alguna persona con el corazón roto? Aprovechando que es sábado se van a beber. Invítenme. Se los juro que les curo el corazón roto”, dijo una bromista Ashley.  

Previo a despedirse con el último tema el dúo prometió a los casi 5.000 espectadores regresar a Ecuador.

Resulta irónico que en el nombre Ha*Ash, predomine la letra 'H', considerada muda en el alfabeto latino. Sin embargo, aquí se produjo un milagro,  pues en Ha*Ash, la H no solo que suena al compás de las melodías, también aprendió a cantar. Para sorpresa de las demás letras, que esperan que ese sonido armónico les dure mucho más que un '30 de febrero', o  por lo menos '100 años'.  (I)

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