Ricardo Pita toca cada vez más acompañado

- 08 de septiembre de 2019 - 00:00
La línea pintada alude a que su nuevo disco se escribió en carreteras, pero también a su tribu: toda la gente que trabajó en 'La casa rodante'.
Foto: Cortesía.

El guayaquileño, acostumbrado a componer solo con guitarra, ha trabajado con músicos de distintos países en su nuevo disco, 'La casa rodante'.

Ricardo Pita acababa de bajarse de su combi en la ciudad brasileña de Caxias do Sul, en Río Grande, cuando varias personas se acercaron para pedirle que les pintara la cara tal como él la tenía. Era mayo y el guayaquileño había llegado a esa localidad de la Sierra Gaúcha para tocar en el Festival de Música da Rúa.

Su aspecto, con una línea vertical pintada desde la frente hasta la nariz, recuerda las líneas que dividen los carriles en la carretera, y es parte del concepto visual del nuevo álbum que prepara.

La casa rodante es un disco compuesto por 9 canciones que Pita fue componiendo a lo largo de dos años, mientras realizaba una gira con la que llevó su música por Chile, Argentina, Perú y Colombia.

Después cruzó el charco y llegó a España y Francia. En esos meses de viaje, entre trenes, buses y aviones, escribía sus canciones. “Es un disco muy de carretera”, dice Pita, quien explica además que esa línea que marca su cara en la portada tiene también otro concepto.

“Quería hacer alusión a mi tribu, porque cada vez estoy cantando menos solo”, explica el músico, que en sus primeras canciones como solista trabajaba mayormente con una guitarra y un cajón peruano. Ahora su proyecto es más de banda.

Desde mediados de 2019, Pita ha ido liberando las canciones de La casa rodante en plataformas como Spotify, Apple Music y YouTube.

La primera fue “Zapatos viejos”, en junio. En julio, salió “El sueño”, y este viernes 6 de septiembre de 2019 fue el turno de “El tren”. Aunque todos los temas están grabados, Pita seguirá presentándolos uno a uno hasta diciembre, porque entiende que es así como se escucha la música ahora.

“Yo soy todavía de los que buscan un álbum y lo escuchan completo, pero con la inmediatez y con Spotify, la gente se engancha con una sola canción a la vez”.

Es por eso que, a la hora de elegir los temas para La casa rodante, de las 15 canciones originales (y grabadas), se quedaron 10.
“Quería que fueran canciones que tengan el potencial de ser sencillos, que se defiendan solas”, cuenta el exniñosaurio.

“Y todas las que están tienen una misma energía”, asegura, una que encontró mientras hacía la gira. Durante ese viaje, entendió que había que “salir a caminar por el mundo, ir a buscar lo que uno quiere y no sentarse a esperar”.

“Quiero ir bajo la tierra y bailar con las estrellas, y cuando en tren aparezcas me encuentres a mí”, reza la letra de su último sencillo.

“El tren”, su canción más reciente, tiene el toque alegre de una época anterior de Pita. El músico hizo las paces consigo mismo en una versión anterior. Luego de que se lo llamara el “cantautor de la buena onda”, intentó romper con ello en su segundo disco, Amuleto, que tenía algunos temas más oscuros.

Grabado en diferentes estudios de Chile, Argentina y Ecuador, La casa rodante es, en general, “un disco que puedas escuchar mientras sales de la ciudad rumbo a la playa”, dice Pita.

La siguiente canción saldrá en dos semanas, y resulta un contraste con las anteriores. Se titula “El diablo y yo”. Y con unos arreglos de gospel, la música de las iglesias, el tema habla de “los demonios que te persiguen” mientras vas por la carretera.

Y en próximas canciones, aparecerán algunas voces invitadas. Paola Navarrete lo acompañará en el single del tema que le da nombre al disco. En otros temas lo acompañarán Héctor Napolitano; Álvaro Bermeo, de Guardarraya, y Nicolás Saba, vocalista de la banda peruana Kanaku y el Tigre. (I)

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