Bosé: "La paternidad solo me cambió la agenda"

- 21 de enero de 2016 - 00:00
Bosé cantará en Guayaquil el 11 de febrero, en el Centro de Convenciones Simón Bolívar, y el sábado 13 en el coliseo General Rumiñahui de Quito.
Foto: cortesía

Miguel Bosé habla poco del tiempo, vive el presente, aunque debe evocarlos -por exigencia de su fanaticada- cada vez que interpreta aquellos temas que lo consagraron desde que puso un pie en el escenario en 1975.

En pocas semanas sumará una nueva gira a las realizadas por Latinoamérica. Empezará por Ecuador y visitará Guayaquil y Quito, ciudades por las que siente un cariño especial por el apoyo recibido en tres décadas de carrera musical.

Esta vez vendrá con Amo Tour -que hace alusión a su vigésima producción de estudio-, una de las más sofisticadas y meticulosamente supervisadas por él mismo.

Bosé, nacido en Panamá el 3 de abril de 1956, se apoya en la tecnología del momento para entretener a sus seguidores con cuatro torres de pantallas LED en las que se proyectarán imágenes referentes a sus canciones. Además estará acompañado de ocho músicos en escena.

“Desde el principio de mi carrera he tenido dos líneas: Una es la discográfica y la otra es la de director (conciertos), que he trabajado de forma completamente independiente. Una vez que tenía en mano la materia prima (disco) se abría otra puerta: la puesta en escena, la ilustración y la fabricación a través de todo tipo de tecnología con posibles ideas y equipos maravillosos, para dar forma a cada gira... esto es más bien un efecto electrotecnológico que otra cosa”, dijo el español en diálogo con EL TELÉGRAFO desde Panamá.

Con Amo, Bosé hace un paréntesis de años volcados a los duetos con colegas amigos en los discos Papito y Papitwo, en donde grabó junto a Paulina Rubio, Ricky Martin, Juanes, Raphael, Laura Pausini, Alejandro Sanz, Shakira, Joaquín Sabina, Hombres G, Tania Libertad, entre otros.

Regresa además a la composición y a su esencia que demostró en trabajos como como Bajo el signo de Caín (1993), Cardio (2010) y Sereno (2001), con el que consiguió el Grammy Latino en el 2002 al Mejor álbum de pop latino masculino.

Canciones como Libre de amores, Encanto, Respirar, Tú mi salvación, Solo así, Los amores divididos, entre otros títulos, forman este disco que contiene doce temas, con “textos contundentes, directos y poéticos”.

El disco recibió tres nominaciones a los Latin Grammy 2015 al  Mejor álbum, Mejor álbum vocal pop y Grabación del año por el sencillo Encanto. Sin embargo, para Bosé este material discográfico no pretende superar el éxito de sus últimos trabajos.

“Cada disco tiene su carrera y su propia vida. No porque tenga más éxito de venta muchas veces significa que pasa a tener más peso en la historia. Tengo álbumes en el pasado que no tuvieron ventas tan enormes como Bajo el signo de Caín y Sereno, se me vienen ahora mismo a la mente XXX o Salamandra, que son discos de culto e inclusive de cine. Son discos que tienen un peso de música que es más grande que otros”.

Asegura que nunca piensa en el éxito que va a tener cada disco y lo toma como “una puesta de carrera porque concibo la música solo de una manera y así es como la ejecuto. Trabajo por necesidad porque cuando me embarco en un nuevo proyecto me pregunto qué es lo que quiero hacer, proyectar, contar, ilustrar o cómo quiero que suene... tiene que ver con que suene diferente y con la composición que has hecho en el pasado.

El proceso composición de este español tiene la misma metodología que la de varios artistas: escribe frases en el momento que le vienen a la mente y en el lugar en el que se encuentre, aunque ya en el proceso de trabajar en un nuevo álbum -sostiene- ya no existe una conexión emocional tan fuerte con la letra, y el disco se edita según el tiempo en el que se sitúe el artista.

“Las cosas pasadas, pasadas se quedan, y cuando vas a trabajar en el disco a veces sientes muy lejanas esas vivencias por muy importantes que hayan sido”.

Sobre la industria discográfica

A Bosé no le sorprende lo que ha escuchado musicalmente porque está consciente de que cada vez se descubren nuevos talentos y celebra el uso de la tecnología como un medio de comunicación entre el artista y el público.

“Ha cambiado tanto la industria que prácticamente ha desaparecido, pero nos encontramos en  momentos en que debemos apoyarnos en las nuevas vías de distribución y comercialización. La demanda de música se hace más grande cada día y en cada amanecer la fórmula va cambiando”, dice.

De hecho, sentencia que la música siempre se ha llevado muy bien con la tecnología para crear estéticas y formas. “Yo por el 84 y 85 ya estaba incursionando en la informática básica. La música existe desde antes y no ha cambiado por la tecnología... se están apoyando”, asegura.

Vida de papá

A finales del año pasado, cuando Miguel Bosé inició su gira por varias ciudades de España y Estados Unidos, confesó a la televisión de su país que tomó la decisión de mudarse a Panamá para mejorar su “calidad de vida”, especialmente ahora que es padre de cuatro niños: Diego, Tadeo, Ivo y Telmo.

“En estos últimos años lo pasé fatal, veía a mis hijos poco y se me partía el corazón. He ganado en movilidad profesional y en calidad familiar, los niños acaban de cumplir cuatro años los mayores y el tiempo va que vuela y si no me los pierdo”.

Pero, ¿cómo la paternidad ha influenciado en la carrera de este artista? “Pues la paternidad es otra etapa en mi vida y en mi carrera solo me ha cambiado la agenda... básicamente eso, en la agenda”, sostuvo antes de finalizar el diálogo con este diario. (I)

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