Las casas de horror, un escenario recurrente para los cineastas que no pierde vigencia

03 de abril de 2013 - 00:00

Aunque ‘Actividad paranormal’ se mantiene vigente en los últimos tres años, el cine del terror hizo una pausa tras ser eclipsado por las sagas, precuelas e historias clásicas que en los últimos tiempos fueron la preferencia de los cinéfilos.

Poco a poco el cine de terror está recuperando su espacio para el bien de los amantes de este género. Y para muestra un botón. En las carteleras nacionales se exhiben actualmente ‘La cabaña del terror’ y ‘La casa maldita’. Pero qué tienen en común estas historias. Ambas se desarrollan dentro las paredes de lo que buenamente podríamos llamar hogar.

La sola mención de esta palabra traslada una confortable sensación de seguridad y calidez. Pero en el cine no siempre ocurre lo mismo y a continuación haremos un repaso de algunos de los títulos terroríficos en donde estas casas están ocupadas, habitadas, invadidas y atacadas por entes o personas trastornadas que hacen la estadía de los inquilinos un verdadero infierno.

03-4-13-mix-actividad-paranormalEntre los clásicos de clásicos tenemos a ‘Psicosis’ (Alfred Hitchcock, 1960). Hablando de casas silueteadas contra el cielo… Qué podemos contar ahora que no se dijo ya sobre este inmortal thriller de terror; sencillamente, que si aún no lo ha visto, debería hacerlo, más aún cuando recientemente se estrenó el filme Hitchcock, donde se cuentan las vivencias detrás de este filme.

La pesadilla orquestada por Hitchcock a partir del texto de Robert Bloch sigue fascinando y aterrando hasta la actualidad, y secuencias como el apuñalamiento de la ducha o el plano final forman parte de la historia del cine. Su protagonista, Anthony Perkins, quedó asociado de por vida con el papel de Norman Bates, en cuya piel se introdujo tres veces más. En 1998, Gus van Sant fotocopió plano por plano la película en una reactualización tan innecesaria como escasamente dañina.

‘El exorcista’ (William Friedkin, 1973). Un auténtico bombazo en su momento. El revuelo montado en torno a la tragedia de la pequeña Regan (Linda Blair), poseída por el mismísimo demonio, marcó una época industrial y genérica. La habitación de la niña en el vivo ejemplo del desparramo paranormal que atemoriza hasta el más valiente.

‘La matanza de Texas’ (Tobe Hooper, 1974). ‘El american gothic’ alcanzó uno de sus mayores picos de esplendor con este “survival” horror inspirado en hechos reales que puso en el candelero a Tobe Hooper con todo merecimiento. Con tan solo ciento cuarenta mil dólares de presupuesto, el cineasta escenificó una pesadilla rural planificada con una inteligencia narrativa intachable y con una puesta en escena tan cortante que aún sigue siendo referente para generaciones enteras. Los gritos de Marilyn Burns y el corpachón de Gunnar Hansen son patrimonio de la humanidad cinéfaga.

‘El resplandor’ (Stanley Kubrick, 1980). Difícil encontrar un compilatorio de género que no incluya algún título basado en un libro o relato de Stephen King. El descenso a los infiernos de la mente de Jack Torrance (Jack Nicholson) durante su estancia junto a su familia (Shelley Duvall y Danny Lloyd) en el aisladísimo hotel Overlook regala algunas imágenes icónicas del terror, mil veces parodiadas, imitadas e impresas en carteles, pegatinas y camisetas.

03-4-13-mix-peliculas-terror‘Poltergeist’ (Tobe Hooper, 1982). Verdadero éxito comercial que sigue funcionando con gran efectividad vista hoy en día. Steven Spielberg firmó el argumento de esta historia de fenómenos paranormales que unía diversión espectacular y colorida con algunas secuencias ciertamente aterradoras. Además, Heather O’Rourke forma parte del panteón del fantástico por méritos propios gracias a su recreación de la pequeña Carol Anne, a quien interpretó en tres ocasiones antes de fallecer trágicamente y contribuir a la leyenda maldita que acompaña a la saga desde siempre a ambos lados de la pantalla.

‘Puerta al infierno’ (Clive Barker, 1987). Barker, fundamental indagador del horror visceral y mutante, debutó tras las cámaras adaptando uno de sus relatos más celebrados, un cuento de carne y sangre de manera perversa, masoquista y malsana. El ático de la casa de Larry y Julia (Andrew Robinson y la sórdida Clare Higgins) se convierte en el patio de juegos de los amantes del placer y del dolor en una película que nos regaló otro mito del género moderno.

‘Pesadilla en la calle Elm’ (Wes Craven, 1984). Freddy Krueger (Robert Englund), uno de los grandes emblemas del terror masivo moderno, nació en esta fantástica propuesta para convertir los sueños en campo abonado para la matanza de adolescentes que injustamente habían de pagar los pecados de sus padres. La casa de Nancy (Heather Langenkamp) se convertía en laberinto infernal mientras era perseguida, dormida y despierta por el alucinado asesino de las cuchillas y la camiseta a rayas.

Más contemporáneas hay historias que se convirtieron en clásicos como ‘La maldición’ (Takashi Shimizu, 2002) lideró el bombardeo de películas nuevas de terror que iniciaron con ‘El aro’. La puesta en escena de esta película de Shimizu, una valerosa inmersión en el horror puro y duro capaz de poner los pelos de punta al más pintado con su voluntaria falta de criterio narrativo en aras de la acumulación de postales espeluznantemente efectivas. Muchos aún recuerdan la cara de la mujer de cabellera larga y ojos perturbadores.

03-4-13-mix-peliculas-terror03‘Terror en Amytiville’ (Stuart Rosenberg, 1979). Una de las más representativas del sub-subgénero “basado en un hecho real”. El barbudo James Brolin y la guapa Margot Kidder se mudan con sus hijos a una casa con trágico pasado, ignorando ‘por supuesto’ las señales que indican que algo no va bien. Las secuelas de imágenes hicieron temblar de miedo a los cinéfilos desde sus asientos.

‘Actividad paranormal’ es una de las últimas sagas de casas embrujadas. La historia se centra en una joven pareja conformada por Katie y Micah, que es atormentada por un ente paranormal en su propia casa. La cinta es presentada como un documental, usando el material registrado por la cámara que los protagonistas instalaron (de manera similar a las películas ‘The Blair witch project’ y ‘The last broadcast’). Aunque esta vez, en vez de estar orientada a crear terror, se centra más en el suspenso.

‘La cabaña del terror’ (‘The cabin in the Woods’) cambió la manera de hacer películas de horror y sin fundamento alguno. El único crédito que puede llevarse es que en ella se pone en escena a personas haciendo a conciencia maldad a otros por simple placer. Algo que puede observarse actualmente en otros planos de la sociedad.

Lo cierto es que sea cual sea el trama, fantasma y víctimas, el género se resiste a morir como Jason cuando llegó al espacio para librar una batalla contra Freddy Krueger.

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