El cine y la televisión salvaron del olvido a "Luismi" y Freddie Mercury

- 12 de enero de 2019 - 00:00
Luis Miguel fue súper exitoso; de pronto su carrera entró en un bache. Pero una producción lo devolvió a la palestra pública. Ahora prepara conciertos.
Fotos: cortesía

Atrás de este tipo de producciones hay una necesidad de resurgir y hacer dinero. Todo fluye porque las historias resultan interesantes al público dada la fama de los protagonistas. El éxito también es notorio por el buen mercadeo.

Veintisiete años después de su muerte, Freddie Mercury volvió a ser el número uno a nivel a mundial gracias al drama biográfico Bohemian Rhapsody, película protagonizada por Rami Malek, que cuenta la historia de Queen y cómo su vocalista (Mercury) se convirtió en un ídolo de masas.

Un caso similar es el del cantante mexicano Luis Miguel, quien tras un largo periodo sin despuntar en los medios, vendió sus derechos a Netflix Inc., una empresa estadounidense de entretenimiento que proporciona contenido multimedia por internet.

Esta se encargó de colocar otra vez al “Sol de México” en las retinas del mundo a través de una serie que cuenta su vida íntima y profesional.

Pero… ¿Qué más hay detrás de estas producciones? ¿Cómo las nuevas generaciones han adoptado a estos héroes del ayer? ¿Las nuevas tendencias tecnológicas ayudaron a su reascenso?

Desde el mítico concierto del 20 de abril de 1992 en Wembley, titulado “The Freddie Mercury Tribute Concert for AIDS Awareness” (Concierto tributo a Freddie Mercury para el conocimiento del sida), son pocas las producciones en donde se rememoró a Mercury y que además no generaron mayor impacto.

Ese evento fue retransmitido por radio y televisión para 76 países y llegó a más de 500 millones de personas. ¿Qué tiene Bohemian Rhapsody que no hayan tenido las otras?

Para Diego Arcos, periodista y documentalista ecuatoriano con amplio conocimiento musical y cinéfilo, la puesta en escena de Rami Malek en el concierto de Live Aid, donde personifica a Freddie Mercury, tiene potencial de lograr múltiples sensaciones en quien la ve.

¿Será que esto bastó para devolver a la cima a Queen e inducir a una nueva generación de ecuatorianos a adoptar otros géneros musicales?

“Los 50 más virales del Ecuador” y “El Top 50 de Ecuador”, listas musicales de la plataforma Spotify que se emplea para la reproducción de música vía streaming (transmisión en vivo), tienen cinco canciones de Queen entre las más escuchadas del país.

Lista con las mejores
En ambos casos, los temas de la banda londinense aparecen en medio de una variada lista, que en su mayoría está copada por el género urbano.

“Bohemian Rhapsody”, canción que da nombre a la película, es la más reproducida en las listas ya mencionadas, ubicándose entre las 15 primeras.

Luego aparecen “Another One Bites the Dust”, “Under Pressure”, “The Show Must Go On” y “Love of My Life”; lo que para Arcos implica que la nueva era tecnológica ha potencializado la acogida de Queen.

Similar es el caso de Luis Miguel, quien volvió por más gloria gracias a una alianza comercial que forjó con Netflix Inc. para estar  en el ojo del huracán y reconvertirse en el abanderado de la música latina.

Desde su último concierto en Ecuador en 2012, hasta hace pocos meses, sus canciones no sobrepasaban las reproducciones regulares que un artista del recuerdo alcanza a conquistar en YouTube u otras plataformas digitales especializadas en música o videos.

Para Arcos el caso del cantante mexicano, nacido en Puerto Rico, es muy parecido al de Freddie Mercury.

En la serie de Netflix Inc. se ven detalles de la infancia de Luis Miguel: el maltrato de un hombre codicioso, mujeriego y alcohólico que se aprovecha de él (su padre); la desaparición de su progenitora, y el romance que sostuvo con Stephanie Salas, quien se convertiría en la madre de su hija (Michelle Salas), a quien reconoció 18 años después de nacida.

¿Esta reconstrucción de tragedias influyó en su precipitado regreso a la cima?

Para el psicólogo Gerardo Panchana Coello, los aspectos dramáticos en la vida de Luis Miguel generaron mucho morbo en las nuevas generaciones de ecuatorianos, pero no indica que esto haya marcado de forma positiva su retorno a la cúspide de la industria del entretenimiento.

“Hablar de sí en una serie deja algo constructivo, pero es difícil. Cada persona interpreta de manera diferente las producciones. Al final terminan siendo solo entretenimiento”.

Lo cierto es que tanto Bohemian Rhapsody como Luis Miguel – La Serie, lograron su cometido en la sociedad ecuatoriana y un ejemplo de ello son los grandes eventos que se desarrollaron en el país en torno a estos referentes del ayer que hoy son parte la nueva generación.

Los amantes de la banda británica Queen rememoraron lo mejor de su repertorio gracias a los conciertos que ofreció el grupo argentino Dr. Queen en Quito y Guayaquil el 29 de noviembre y 1 de diciembre, en su orden.

Otro evento que robó la atención de los ecuatorianos fue “Mercury, La Leyenda”, una obra teatral realizada en el Teatro Sánchez Aguilar de la vía a Samborondón durante cuatro días consecutivos, que destapó los secretos y excentricidades de este genio de la música, su agitada vida personal, así como sus excesos e inseguridades.

Mientras que los aficionados de Luis Miguel podrán revivir sus canciones el próximo 13 de marzo, cuando el cantante de baladas, boleros y pop latino, se presente en el Estadio Alberto Spencer, de Guayaquil, como parte de su gira “¡México por Siempre!”. (I) 

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