El Telégrafo
El Telégrafo
Ecuador/Vie.30/Jul/2021

Actualidad

Tendencias
Historias relacionadas

¿En dónde están los votos?

Los candidatos que quedaron en tercero y cuarto lugares rechazan la polarización del poder.
08 de marzo de 2021 00:00

Sería muy sencillo decir que los votos que le faltan a Guillermo Lasso y Andrés Arauz para hacerse de la presidencia están en quienes apoyaron a Yaku Pérez y Xavier Hervas. En la matemática simple resulta así, pero en la política, la situación es más compleja debido a las siguientes causas y hechos. Los candidatos que quedaron en tercero y cuarto lugares rechazan claramente la polarización en la que se ha disputado el poder los últimos 14 años. Por tanto, la distribución de los votos hacia cualquiera estará en función del menor nivel de rechazo que generan o como dicen los mercadólogos, en quien tenga menos negativos: más simpatía que rechazo. Sin embargo, los dos finalistas en negativos tienen todavía muchos. El primero por el estigma de banquero y protagonista del feriado bancario, aunque no haya pruebas más que la campaña en su contra y el segundo, todo el segmento de la población desencantada por el correísmo.

Dentro de los mitos de esta contienda está la intención de cautivar la totalidad de votación de los pueblos y nacionalidades indígenas como si fuese un todo, cuando a la vista de muchos y sin hurgar demasiado, se evidencia todo tipo de diferencias al interior de la Conaie por parte de sus dirigentes. Por tanto, el voto “indígena” no es transferible y tampoco es un bloque. Además, hay intereses de todo sabor y color, cuando también la diputa entre las bases y los líderes, es decir, un drama. Desde otro prisma, Yaku capitalizó más allá de sus fronteras, es decir, su mayor votación está en los mestizos de la Sierra Centro y la Amazonía, y muy poco en la Costa.

En el caso de Hervas estamos frente a la encarnación de un outsider con scooter incluido que supo ubicarse en el centro, cautivar a un electorado hastiado de la misma cantaleta del 2007, revivir un partido y que puso en la agenda la idea de equilibrio entre derechos y libertades, además de ser un jugador con el mejor traje para las redes sociales. ¿Cuál es su electorado? El que se aleja más de los extremos y se libera de la polarización en la que está entrampada la política nacional. Nadie sabe a dónde se van esos votos, pero sí hay la claridad de que no les gustará reconocer a quién apoyaron. Ninguno de los dos finalistas cautiva a este segmento del electorado.

Mirado el panorama de esta manera, la seducción a los electores que no votaron por Arauz y Lasso es compleja y representa casi la mitad de la población. Entonces, quien gane las elecciones entra por efecto descarte y no por complacencia. En ese sentido, será una elección más en la que se repite el fenómeno. A esta altura, los candidatos hacen cualquier cosa para movilizar un electorado que es ajeno y que seguirá siendo ajeno, sino presentan acciones de autenticidad, transparencia y que no delaten acciones deliberadas y desesperadas. ¿Quiénes están a la expectativa que ello ocurra? Los jóvenes que deciden ahora y lo harán en las siguientes cuatro décadas.

La gente quiere respuestas claras y soluciones urgentes al desempleo, la pandemia, la inseguridad y la corrupción. Si estas elecciones fuesen racionales, situación que nunca ocurre, porque las emocione se imponen, la memoria jugaría un papel importante: escoger entre el antecedente de la Revolución Ciudadana o el modelo que propone que Guillermo Lasso en su tercer intento. Usted decide.

Votaciones, primera vuelta, Quito Tennis
El Telégrafo
Lectura estimada:
Contiene: palabras
Más vistas en EnLosBordesdeLaPolítica

Contenido externo patrocinado