Señor Obama, sí nos preocupa su libertad de prensa en EE.UU.

05 de mayo de 2012 - 00:00

En la actitud más colonialista que se pueda imaginar, algunos medios impresos se han hecho eco de una preocupación que por poco nos deja sin dormir y hasta nos podría provocar una taquicardia inmisericorde: el presidente de los EE.UU. está preocupado por la situación de la prensa en Ecuador. ¡Oh! (¿o deberíamos expresarnos en inglés: wow?).

En su lógica, esos medios y los periodistas, que trabajan ahí o todavía siguen colaborando y coordinando “acciones” a favor supuestamente de la prensa libre, ¿debemos estar nerviosos por las palabras del nuevo “Virrey”? ¿Y ahora qué hacemos? ¿Nos apresuramos a corregir todas nuestras faltas y pecados? ¿Llamamos a Fundamedios para que nos asesore de la mejor forma y cumplir con el catálogo, estándar y parámetros de modo que el mandatario rebaje su tensión, estrés y preocupación con lo que ocurre en el país donde ni siquiera ha puesto un pie?

De verdad que causa risa y hasta enojo, a la vez, que se preocupen tanto por nosotros cuando en EE.UU. hay tantos problemas por atender, miles de problemas con la prensa y las libertades de sus ciudadanos. ¿Acaso Fundamedios no ha reportado cuántos periodistas detenidos hay en EE.UU.? ¿Sabrá el presidente Obama por qué el New York Times o el Washington Post se autocensuran cuando se trata de revelar los cables que distribuyó al primero de esos medios la organización WikiLeaks? ¿El señor Obama aceptaría que Ecuador, país donde tiene su sede Fundamedios, lo condenara por el asesinato en Irak del fotógrafo Namir Noor-Eldeen, de la agencia inglesa Reuters? ¿Eso no es condenable?

La petición estadounidense es inaceptable, sobre todo porque no responde a la realidad y porque, hasta ahora, la única fuente con la que cuenta, para este y otros menesteres, es Fundamedios, que no representa a nadie.