¡Gracias!

08 de marzo de 2021 00:00

Durante mucho tiempo, hubo lugares, cargos o espacios pensados exclusivamente para los hombres. Esa es una realidad innegable: se destacaba de las mujeres la delicadeza y la maternidad. Pero la lucha de las mujeres por la equidad hizo que pasáramos de ser “la flor más bonita del jardín” a involucrarnos, primero en la academia, empezando a escondidas o disfrazadas de hombres para poder estudiar; y luego, logrando el derecho al voto y eligiendo mandatarios, para después llegar a ser una de ellos.

Durante muchos años se nos vio como una costilla, cuando en realidad somos la columna vertebral.
La lucha de las mujeres por nuestros derechos ha sido un camino tan largo y complejo que hoy, en pleno 2021, nuestro currículo aún se entrega bajo el velo de la “edad fértil”, porque se nos juzga, inclusive, por decidir ser madres, y bajo ese argumento quedamos a expensas del “costo” que implicaría para una empresa contratar a una mujer en lugar de a un hombre. No debemos engañarnos: las mujeres todavía continuamos rompiendo techos de cristal y siendo las primeras en muchos puestos de toma de decisión.

Por eso, cada vez que una mujer conquista un espacio que no había sido explorado antes, logramos igualdad, no solo legal, sino real porque, aunque incomode, las mujeres somos capaces de asumir cualquier responsabilidad, a pesar de la presión social y familiar, y, en ciertos ámbitos, a pesar de la violencia política que debemos soportar.

Esa es la razón por la cual, a través de este corto espacio, aprovecho para agradecer a todas las mujeres que innovan y se atreven por las demás, a aquellas que no permanecen en silencio y llevan sobre sus hombros, desde cada espacio que han conquistado, la lucha por la inclusión y la equidad.

 Gracias a ustedes por marcar la diferencia, por creer y confiar, por luchar porque cada espacio sea un lugar de reivindicación, de convivencia pacífica y de prosperidad compartida.

diana_salazar

Contenido externo patrocinado