El ecuatoriano marcó el gol de la victoria

'Felipao' Caicedo lleva al Espanyol a la salvación virtual

- 01 de mayo de 2016 - 11:19
El delantero ecuatoriano Felipe Caicedo festejó con rabia el tanto de la victoria del Espanyol frente al Sevilla, que presentó un equipo con varios suplentes.
Foto: Tomada de As.com

Rafael Correa, el presidente de Ecuador, llegó a bromear un día (a través de Twitter) y admirado por los goles de Felipe Caicedo con su selección, lo nombró su sucesor.

Desde aquel día es el ‘Presidente’ Caicedo. Y desde ayer, el salvador del Espanyol. Porque tenía entre ceja y ceja jugar este partido y pese a que la rotura en el abductor de grado uno podía jugarle una mala pasada, fue titular y marcó un gol que bien vale una permanencia.

No es matemática aún, pero sí virtual. No podía ser de otra forma, en un partido en el que se sufrió hasta el final, en el que no se jugó bonito, pero sí efectivo. Y ayer, era lo que contaba. 1-0, 40 puntos para poder respirar tranquilos.

El delantero ecuatoriano fue de inicio la referencia ofensiva de un equipo que mantuvo su sistema habitual. Pau entró en la portería, Rober jugó de lateral derecho y Óscar Duarte adelantó su posición.

Enfrente, el elenco del Sevilla, con los mejores ‘guardados’ para Europa League y con 3 canteranos en el once: Cotán, Matos y Curro.

Pero el Espanyol estuvo muy  ‘duro’ en la primera mitad, le costó soltarse y desde el principio un Sevilla ‘light’ fue capaz de poner en serias dificultades a los blanquiazules, que no salieron ‘con todo’, como muchos esperaban.

El equipo tenía que convertir en aplausos en la segunda mitad los silbidos que se escucharon en el descanso. Y empezó bien. Un cabezazo de Víctor Sánchez al palo. Otra actitud y rápido premio. Caicedo fue titular para marcar y lo hizo tras un remate de Marco Asensio que pegó en el palo. ‘Felipao’ tomó el rebote y venció al portero (1-0).

Lo más difícil ya estaba hecho, pero no se tenían que despistar los blanquiazules. Gerard entró por el héroe Caicedo, pero fue Marco Asensio quien tuvo una buena oportunidad para sentenciar. Sergio Rico paró su remate flojo.

Y sobre todo, la oportunidad fue para Gerard, quien disparó fuerte pero la pelota pegó en el vertical. El partido estaba muy encarrilado y prácticamente se jugaba en ambas áreas, pero faltaba sentenciar, y además, el cansancio empezaba a hacer mella en varios jugadores. (D)

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