Terremoto en Ecuador 100 días

“Siempre fui solidaria y ahora mucho más”

Cuando hay un temblor, ella les recuerda a los demás que deben mantener la calma. Aún no ha vuelto al sitio de donde la rescataron.
26 de julio de 2016 00:00

Yadira Reyes López

Edad: 31 años. Tiempo bajo escombros: 57 horas. Trabajo antes del 16A: ‘Todo en Papelería’, en el Felipe Navarrete. Domicilio acogiente: Ciudadela Naval, casa de su mamá Ligia López. Hijos: 1. Meta: Conseguir trabajo y levantar su casa.

La satisfacción de ayudar al prójimo llena el alma de Yadira Reyes (31 años). Reconoce que el don de ser solidaria se multiplicó en su vida luego del terremoto del 16 de abril.

Hace varios días llamó su atención el caso de una mujer con 5 hijos y en estado de gestación que pedía ayuda, luego de perder su casa en el sismo de hace 100 días. Pese a no tener trabajo Yadira se las ingenió. Habló con  vecinos y su familia  llevándole luego alimentos y cosas. “Yo siempre digo que uno debe dar las cosas de corazón, sin esperar nada a cambio”.

La joven fue la última persona en ser rescatada con vida por el Cuerpo de Bomberos de Quito y de Manta  en el centro comercial Felipe Navarrete en Tarqui. Estaba junto a Katty Rezabala y Líber Pincay.

Yadira permaneció bajo los escombros 57 horas. Los cursos de supervivencia que recibió cuando era bombera voluntaria le sirvieron para mantenerse tranquila, hasta salir del lugar.

Todos los días agradece a Dios por haberla dejado con vida para ver crecer a su hija.  Una de sus metas es regresar a colaborar con la entidad de socorro. Hace poco se acercó al Cuartel Central a pedir que la reintegren a las filas de la que se alejó luego de tener a su hija.  “Estoy esperando volver a refrescar conocimientos para regresar”, dice Yadira, quien el día del terremoto estaba perchando artìculos en la papelería donde tenía apenas 6 días laborando.

Luego del sismo escuchó tantas promesas de ayuda que aún no se concretan. “Quiero trabajar para sacar a mi hija adelante y tener una casa propia”.

Yadira, que espera con calma lo que le depare el destino, está en casa de su madre Ligia López, quien recibe el bono de acogida y alimentación.  Cuando hay un temblor les dice a todos que se mantengan tranquilos. Asegura que en cualquier momento irá a  pararse  en el lugar donde la sacaron con vida. “Tengo que hacerlo porque hay que enfrentar esos miedos para ser más fuertes”. (I)

Te recomendamos

Las más leídas

Contenido externo patrocinado