Los sembríos de arroz en la zona de Daule peligran por las lluvias

14 de febrero de 2012 - 00:00

Unas 40 mil hectáreas de sembríos de arroz están en peligro de perderse debido al desbordamiento del río Magro, en la zona de Daule.

El problema, de acuerdo a la opinión de Julio Carchi, presidente de las Juntas de Riego del Plan América, se debe a falta de limpieza y dragado de este caudal.

Añadió que unos 4 mil agricultores serían los perjudicados por el exceso de agua en sus haciendas, producto de las fuertes precipitaciones caídas en los últimos días.

Al momento se encuentran sumergidas unas 500 hectáreas de cultivos, pero están en grave riesgo 10 mil más. El dirigente señaló que han pedido ayuda a la Prefectura del Guayas, pero hasta ahora no tienen una respuesta favorable.

“Estamos alarmados porque el caudal del río Magro continúa creciendo y no tenemos la ayuda que necesitamos”, expresó.

Carchi recordó que la zona de Daule está dedicada en un 95% a la producción de la gramínea.

Agregó que otros cantones tradicionalmente arroceros, como Santa Lucía, Salitre y Palestina en Guayas; así como Montalvo y otros en Los Ríos, son los que se encuentran amenazados por los aguaceros.

“El exceso de agua ahoga a las plantas. Estas necesitan del Sol, pero no de tanta humedad como la que tenemos hoy”, remarcó.

En torno a la posibilidad de asegurar los sembríos, dijo que sí la han analizado, sin embargo, el mayor problema es el exceso de requisitos que les solicitan.

Además, manifestó que otro inconveniente es que   el Banco Nacional de Fomento de Guayaquil   califica, y no el de Daule, que es el que conoce  la realidad de la zona.

Mientras tanto, según Edwin España, director del Ministerio de Agricultura y Ganadería (Magap), de Carchi, en diciembre del año pasado se hizo un estudio de los cultivos afectados por el invierno.

Ese diagnóstico técnico determinó que las plantaciones de arveja y el fréjol fueron las más afectadas por las lluvias.

La papa, el producto principal de esta provincia, no sufrió daños.

Sin embargo, los papicultores tuvieron que invertir más en el control de plagas para proteger las plantas.

En el cantón Bolívar, el cultivo más afectado fue el de la cebolla. Así como en Montúfar, la arveja, dijo Fernando Chulde, técnico del Magap. Las estadísticas dan cuenta de 160 hectáreas de arveja, 120 hectáreas de cebolla y 320 tarros de almácigos (semillas germinadas) que se perdieron. Solo en arveja se calcula una pérdida de $ 1.000 por hectárea.

Mientras que en cebolla la merma es de $ 2.000 por hectárea. Asimismo, las papas recién sembradas no germinaron porque el suelo se saturó y se dañó, explicó Chulde. Mesías Mafla, representante de una corporación de agricultores, comentó que la situación de sus socios  todavía es crítica.

“Primero el precio de la papa llegó a los $ 35 y hoy bajó a $ 12 el quintal de superchola”, se quejó.

Con respecto a la arveja, el agricultor dio a conocer que el bulto del producto se elevó tanto que llegó a costar $ 120. Pero ahora -señaló- está en $ 45.

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