La informalidad en el área rural se agrava

- 17 de enero de 2018 - 00:00
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El subempleo en esta zona aumentó, advierten los economistas. Ellos destacan las mejoras que trajo el acuerdo comercial con la Unión Europea.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) publicó el reporte de indicadores laborales, pobreza y desigualdad de diciembre de 2017.

El estudio comparado con diciembre de 2016 trae cifras estables, que en algunos casos mejoran. Por ejemplo, en el desempleo baja 0,6 puntos porcentuales. La Población Económicamente Activa (PEA) que estaba desempleada el año anterior se ubicó en 5,2% y ahora está en 4,6%.

En diciembre 2017 la tasa de empleo bruto fue de 64,6% a nivel nacional. En el área urbana fue de 62,0% y en el área rural de 70,6%.

El subempleo no presentó variaciones estadísticamente significativas a nivel nacional. A diciembre de 2017 fue 19,8%; 18,4% en el área urbana y 22,8% en la zona rural.

La tasa de empleo adecuado a nivel nacional no presentó variaciones. En la zona  urbana hubo un incremento en 2,7 puntos, mientras que en la rural se redujo en 2,6 puntos.

Gonzalo Paredes Reyes, del Instituto de Investigación Económica y Política de la Universidad de Guayaquil, observa en las cifras una disminución en el empleo no remunerado, pero también el aumento de la población económicamente inactiva.

El empleo adecuado aumentó, lo que ayudó a que el desempleo pase al 4,6%, señaló el analista.

Dentro de su análisis observa que la población en edad para trabajar aumenta paulatinamente. La PEA disminuye, el desempleo y la población inactiva aumenta, por lo tanto, es necesario analizar por qué ocurren estos cambios.

Roberto Villacrés, académico asociado al Instituto Ecuatoriano de Economía Política, hace un análisis a nivel global. Él ve que todavía hay un alto subempleo y empleo no adecuado en el país. “No llegamos a niveles adecuados, si bien este año hay una cierta estabilidad, todavía no se ha mejorado lo suficiente”.

Recordó también que 2016 fue un período con inestabilidad política: campañas electorales y un clima de intranquilidad que hacía que los negocios y los emprendimientos no contrataran de forma eficiente. “En 2017 las cifras cambiaron en cuanto a contratación, comenzaron a mejorar porque los empresarios ya sabían a qué atenerse”.

Otros factores positivos fueron la terminación de las salvaguardias y el acuerdo con la Unión Europea, que alentaron la actividad empresarial y por ende el empleo en el país.

Guillermo Avellán, docente consejero de la Facultad de Economía y Ciencias Empresariales de la Universidad de Especialidades Espíritu Santo (UEES), explica que tanto la tasa de subempleo como la tasa de empleo adecuado a nivel nacional no registraron variaciones estadísticamente significativas en diciembre del año pasado. Por lo tanto, se puede concluir que no se presentaron cambios significantes.

“Lo anterior es preocupante, considerando que 2016 fue el período de peor desempeño económico desde el inicio de la dolarización”.

Estos indicadores no logran recuperarse debido a la baja de inversión privada y a la falta de modalidades contractuales, que se ajusten a las necesidades de los sectores económicos.

El aumento en la tasa de empleo adecuado a nivel urbano se debe a la recuperación de ciertos sectores de la economía y al impulso del gasto e inversión pública sobre la demanda agregada. No obstante, es importante tener presente que el gasto de gobierno solo tiene un efecto temporal en la actividad económica.

Sobre la situación laboral en la zona rural señala que empeoró en el último año. Por ejemplo, la única variación estadísticamente significativa fue una reducción en la tasa de empleo adecuado al pasar de 27,8% en 2016 a 25,1% en 2017. “Este indicador confirma la alta informalidad y la baja calidad del empleo en el campo ecuatoriano”.

De su lado, Xavier Sandoval, director regional del Trabajo, dijo que se han establecido modalidades contractuales para generar empleo, dinamizar el trabajo en lo que se refiere a actividades productivas, entre ellas las que tienen que ver con sectores agrícolas, acuicultura, turismo, entre otros.

También destaca la necesidad de fortalecer los contratos juveniles, a través de incentivos que brinda el Estado a los empleadores y crear nuevas plazas de trabajo.

A eso se añade el clima de tranquilidad que han inyectado en el país los diálogos encabezados por el presidente Lenín Moreno. (I)

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El índice de pobreza es el más bajo desde 2010
La pobreza por ingresos a nivel nacional disminuyó de 22,9% en 2016 a 21,5% en 2017.  

En analista Gonzalo Paredes considera relevante esta reducción. “Son cifras bastante importantes. Sobre todo la de pobreza, que es la más baja de todo el período. En la extrema pobreza no hemos roto ese piso, ha estado por debajo del 7,7 (en años anteriores)”.

El INEC explica que para diciembre de 2017 se considera a una persona pobre por ingresos si percibe un ingreso familiar per cápita menor a $ 84,49 mensuales y pobre extremo si percibe menos de $ 47,62.

En el área urbana la pobreza llegó al 13,2% y la pobreza extrema a 3,3%. Finalmente, en el área rural la pobreza alcanzó el 39,3% y la pobreza extrema el 17,9%.

El último mes del año pasado, la ciudad con mayor tasa de pobreza y pobreza extrema fue Machala: 13,6% y 2,7%, respectivamente. Mientras que Cuenca fue la que contó con una menor tasa de pobreza (4,0%)  y pobreza extrema (1,5%).

A nivel nacional el coeficiente de Gini, que mide la desigualdad, fue de 0,459, frente a 0,466 registrado en diciembre de 2016.

Por otro lado, la tasa de pobreza multidimensional presentó una disminución estadísticamente significativa de -2,2 puntos en el área urbana. (I)

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