El Black Friday elevó hasta el 7% las ventas de noviembre en 4 años

- 24 de noviembre de 2017 - 12:32
La bodega de Audioelec está llena de televisores vendidos, listos para entregar.
William Orellana / El Telégrafo

En 2016 las transacciones disminuyeron por el alza del IVA y otros factores que sumieron al país en una crisis. Este 2017 el sector productivo prevé recuperarse.

El black friday (‘viernes negro’), evento que inaugura la temporada de compras navideñas y que tiene gran acogida en Ecuador, empieza con buenas expectativas para comerciantes y consumidores ya que, a diferencia de  2016, se desarrollará con un Impuesto al Valor Agregado (IVA) que bajó al 12% y sin salvaguardias arancelarias.

Para analistas y personas vinculadas a la fabricación y comercialización de diferentes productos, estas dos medidas alentarán el consumo y dinamizarán la economía desde esta semana hasta la víspera de Navidad.

Desde inicios de este mes, empresas de bienes y servicios del país publicitan atractivas ofertas en sus locales, a través de redes sociales o medios de comunicación tradicionales, con el fin de captar más clientes.

En locales del centro de Guayaquil y en sus malls, el movimiento de clientes es evidente desde hace dos semanas. Las marcas también facilitan las compras desde sus páginas web, fomentando el e-commerce (comercio electrónico), herramienta tecnológica que utiliza el 30% de los internautas, según el Ministerio de Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información (Mintel).

En definitiva, la actividad comercial de noviembre es clave para el sector productivo desde el auge del black friday.

Guido Macas, catedrático de las universidades Casa Grande y Ecotec, de Guayaquil, afirma que este mes, después de diciembre, se realizan más transacciones en el año. “Las promociones y descuentos del famoso ‘viernes negro’ generaron en noviembre, desde 2011 hasta 2015, un incremento de ventas promedio del 4% y 7%, dependiendo de la ciudad”. Guayaquil, Quito y Cuenca concentran el 80% del total de las transacciones.

Sin embargo, el año anterior fue la excepción. Las tres urbes registraron una disminución que pasó de $ 8.638’198.885 en 2015 a $ 8.593’993.521 en 2016 debido a la crisis económica que originó la caída del precio del petróleo y al aumento del IVA del 12% al 14%, señala el académico, basado en cifras del Servicio de Rentas Internas (SRI). Calcula que  este 2017 la recuperación de las ventas podría ser del 10%.

El mercado ofrece de todo para cada necesidad. Desde promociones en viajes, pasajes aéreos, alquiler de departamentos en la playa y, lo que es más evidente cada año, la adquisición de dispositivos electrónicos (computadoras, celulares, tablets) y electrodomésticos de gama alta.

En Mall del Sol, Lupe Fernández comparaba precios de un smartv (televisor inteligente) de 42 pulgadas “que se conecte a internet para ver películas (en plataformas como la) de Netflix”, pero prefirió esperar las ofertas del ‘viernes negro’.

Andrés Mata, presidente de la Asociación de Almacenes de Electrodomésticos del Ecuador (Asadelec), organización que agrupa a 9 cadenas con 1.800 tiendas en el país, explica  que entre los socios hay expectativas de que este black friday sea mejor que el de 2016 y para ello han organizado, de manera independiente, descuentos y otras sorpresas.

“Este negocio es muy competitivo. La mayoría de clientes recorren las tiendas buscando artículos con precios más bajos y opta por ellos, pero también hay consumidores que prefieren pagar un poco más y  tener la garantía de lo que adquieren”.

En cuanto a electrodomésticos, el dirigente señala que los 5 productos “estrella” con mayor demanda son: televisores (nacionales e importados), refrigeradores, lavadoras, secadoras, cocinas (nacionales). También están los microondas, DVD, y equipos de audio y video (nacionales e importados). No obstante, dice, el consumidor busca equipos tecnológicos.

En las preferencias por los televisores nacionales predominan las marcas Riviera y Prima, aunque entre todas las del mercado los tres primeros lugares los tiene Sony, LG y Samsung. Las dos primeras ensamblan algunos de sus modelos en el país.

Audioelec, empresa que ensambla Sony desde hace 5 años y fabrica Riviera hace 9, se prepara desde agosto para las ventas de black friday y Navidad. Yolanda Hoyos, su presidenta ejecutiva, comenta que todo lo que están importando y tienen en producción ya está vendido.

“Tomamos las órdenes de compra de las cadenas de electrodomésticos y supermercados que distribuyen nuestros productos, para todo el último trimestre del año. Del 100% tenemos vendido el 90%. Dejamos el 10% porque puede haber una reposición o más venta de lo planificado”.

Afirma que las fechas fuertes en ventas son black friday y Navidad. “Los últimos días de la Madre (en mayo) no dejaron muchas ventas cuando generalmente ha sido como una Navidad. Esto se debió al IVA (del 14%), salvaguardias y otras situaciones que vivía el país. Pero ya hay una recuperación lenta”.

De septiembre a diciembre de 2016 Audioelec vendió 90.000 unidades y en igual lapso de 2017 tiene para despachar unas 100.000. La producción anual de la empresa es de 200.000 unidades. Sus televisores más vendidos son los de 43 a 55 pulgadas.

Por su parte, Mata indica que la economía siempre tiene sus variaciones y este “gran evento de compras (‘viernes Negro’)” también suele ser un motivo para que en las semanas  previas las ventas se paralicen, ya que mucha gente espera los beneficios que llegan con el black friday. 

Esa es una de las razones por las que muchos almacenes amplían el periodo de las ofertas hasta en una semana. “La experiencia nos ha enseñado que hay que ampliar el plazo”.

El consumidor debe seguir una autodisciplina al hacer las compras

El black friday ha tenido una “extraordinaria acogida en América Latina”, considera Olmedo Farfán, decano de posgrado e Investigación de la Universidad Tecnológica Empresarial (UTEG).  “Es un fenómeno global en el que millones de tiendas ofrecen llamativos descuentos. Este evento se ha consolidado como el segundo mayor en el mundo, luego de Navidad”.

El académico indica que los descuentos, en ciertas ocasiones, pueden alcanzar hasta el 90%, según estudios. Pero advierte que “si bien presenta sus ventajas y llega a satisfacer nuestros deseos, necesidades y vanidades, los efectos pueden resultar  caóticos para la economía familiar”.

Ante esa situación, Farfán aconseja al consumidor seguir una autodisciplina para evitar situaciones de las que luego pueda arrepentirse. Por ejemplo, sugiere elaborar una lista de lo que necesita adquirir y no salirse de lo planificado.

Sugiere no comprometer más del 30% de los ingresos. “Impóngase un tope realista a sus gastos y apéguese a esa cantidad.  No pierda el control”.

Recomienda utilizar dinero en efectivo, ya que por muy atractivas que parezcan las condiciones y facilidades que ofrezcan las emisoras de tarjetas de crédito, “es un mero surrealismo”.  

“Si acaso sucumbe a la propaganda masiva de esos días y utiliza la tarjeta de crédito, pague más del mínimo requerido.  Si no cancela más y sigue usando su tarjeta va camino al desastre”. En este caso, comenta, hay que elaborar un plan de pagos por encima del pago mínimo y dejar de utilizar las tarjetas hasta liquidar las deudas. (I)

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