De la Torre: “Estamos en condición ideal para ir al Fondo Monetario”

- 09 de octubre de 2018 - 00:00
Augusto de la Torre, exjefe del Banco Mundial para América Latina.
Foto: Carina Acosta/ El Telégrafo

El gobierno ecuatoriano podría acudir al multilateral en los próximos cuatro meses. Un plan económico sólido deberá ser la carta de presentación para obtener el financiamiento necesario.

Ante una profunda crisis económica, Argentina acudió al Fondo Monetario Internacional (FMI) en busca de apoyo para solucionar el déficit fiscal y reducir su creciente inflación.

El economista Augusto de la Torre, exjefe para América Latina del Banco Mundial, en diálogo con diario EL TELÉGRAFO, explicó que en caso de acudir al organismo, Ecuador lo haría en condiciones distintas a las de Argentina. La diferencia radicará en el plan que el gobierno estructure para los siguientes años.

Considerando la necesidad de crédito de Ecuador para superar el déficit fiscal, ¿cuáles son las fuentes de financiamiento que le quedan al país?

No podemos depender de los mercados financieros internacionales que han puesto contra las cuerdas a Argentina.
Conviene más acceder al financiamiento de los organismos multilaterales de los cuales somos miembros, como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y, a través de él, a un mayor financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y del Banco Mundial (BM). Es lo más prudente, pero eso requiere que el gobierno termine de estructurar su programa económico general.

¿Por qué el FMI es tan temido en América Latina?

Generalmente los países van al FMI cuando ya se encuentran en grandes aprietos.

Por eso, cuando un gobierno va al Fondo, la población asume que existen grandes problemas.

Lo que pasa es que los países llegan desesperados sin un plan económico, el cual debe ser armado al apuro y las medidas que se deben tomar se perciben como si fueran impuestas por el FMI, medidas que finalmente son necesarias para estabilizar la economía.

Eso es lo que hay que evitar y para ello se debe armar un programa en casa, con buenos objetivos, con buenas medidas, en el que cada gobierno ponga las condiciones que cree que necesita para sanear su economía.

¿En qué escenario se encuentra Ecuador? ¿Se acerca al FMI de forma desesperada o con un programa coherente?

Estamos en una situación ideal para ir al Fondo en los siguientes cuatro meses. El gobierno ya resolvió sus necesidades de financiamiento para este año.

El próximo (2019) sí es un desafío y sí vamos a necesitar financiamiento.

Tenemos algunos meses para planear nuestro programa económico y programar el 2019 y 2020 e ir al Fondo con un programa bien armado. Evitamos así la percepción de que nos imponen cosas.

El Ecuador subutiliza los servicios de los organismos multilaterales comparado con otros países. Tenemos derecho para acceder al financiamiento y estamos en condiciones de ir hoy. Sería muy malo esperar, demorarnos y llegar así en aprietos.
Por otra parte, el Gobierno está apalancando su desarrollo en el sector privado.

¿Es acertado hacer eso?

No hay ningún país en el planeta que haya podido progresar económicamente sin un sector privado vigoroso.

No hay manera de desarrollarse que no sea mediante una economía de mercado que apunte a un sistema de competencia y apertura comercial. Para ello, se requiere de un sector privado fuerte y que no dependa del Estado.

¿Por qué no depender del Estado?

Porque se puede vivir del Estado mientras le esté yendo bien y eso pasa solo cuando tiene una bonanza, pero cuando se queda sin recursos, te quedas con un cliente pobre y con deuda.

El sector privado del país se acostumbró a vivir del Estado. A que el Estado lo proteja, que le dé beneficios y ese tipo de sector tiene la tendencia de capturar el Estado. Es como una oligarquía que infiltra la política para conseguir que el Estado haga cosas en su beneficio. Ese es el sector privado que no hace bien.

Necesitamos un sector privado dispuesto a fajárselas en los mercados internacionales, a competir, a innovar, a hacer cosas de mejor calidad y ganar presencia a nivel internacional.

No necesitamos un sector privado rentista. Necesitamos un sector privado competitivo.

¿Para impulsar a ese sector privado competitivo es necesario reformar las actuales leyes laborales?

El país necesita hacer reformas que construyan un mercado laboral moderno, el cual favorezca la generación del empleo digno. No queremos un mercado laboral precario sino uno en el que los empleados tengan las debidas protecciones sociales.

Venimos de una tradición en la que las leyes laborales estaban hechas para proteger al trabajador que ya tenía trabajo, pero no para ayudar al desempleado.

Por eso es que hay mucha resistencia a la reforma laboral, porque los que ya están empleados no quieren que eso cambie y los que están afuera, que están desempleados, que tienen empleo informal, los jóvenes que buscan trabajo, las personas que requieren de trabajos parciales o a medio tiempo, no tienen voz. No están organizados.

¿Cuáles son las características de ese mercado laboral moderno que menciona?

La mayor parte de los contratos laborales deben ser a tiempo indefinido. Al hacer este tipo de contratos, el trabajador debe esmerarse y mantenerse productivo para cuidar su empleo.

Porque si de pronto se contrata a un trabajador que es vago, improductivo, el costo de despedirle es alto.
En países donde los costos de despido son altos, la generación de empleo generalmente es baja, porque los empleadores se cuidan.

Por otro lado, se debe dar flexibilidad contractual, siempre manteniendo las protecciones sociales.
Un contrato por hora puede beneficiar a estudiantes, a quienes necesitan trabajar medio tiempo. (I)

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