Arroceros afirman que la cosecha de verano abastecerá el mercado

16 de agosto de 2012 00:00

Los arroceros del país se oponen a una eventual importación de la gramínea. Afirman que la producción nacional, pese a la presencia de plagas, como la del caracol y la hoja blanca, sí suple la demanda nacional.

Colón Bajaña, arrocero del “Plan América”, del cantón Daule, provincia del Guayas, explicó que en el campo se realizan cosechas de arroz todas las semanas, de donde la producción sale de inmediato a los mercados para su comercialización.

Los agricultores tienen inversiones fuertes  de hasta $ 1.600 para cultivar una hectárea de arroz. Hay gastos para combatir la plaga del caracol, sogata, pudrición de la pata, cinta blanca, entre otros que afectan a la planta y a su rendimiento.

“Por ello, al pretender importar arroz de otros países, lo único que se provocará es la caída del precio y afectar de manera determinante a las familias de los pequeños agricultores que tienen 2, 3  o 4 cuadras de terreno para trabajar”, anotó.

Dijo que en Colimes, Palestina y “Plan América” la situación es similar, porque las cosechas se dan todas las semanas. Por ello esperan que se deje de lado esa idea de introducir arroz.

Este criterio es compartido por Pastor Gómez, arrocero de la zona de Colimes, quien agrega que tratar de prevenir una eventual escasez no es dable, porque el arroz es un cultivo de ciclo corto que durante casi todo el año se cosecha.

“Incluso, creemos que hay hasta la posibilidad de realizar exportaciones de arroz, que eso sí sería beneficioso para el sector arrocero”, opinó. El agricultor dijo que los precios del arroz en el mercado están altos debido a que no hay esa sobreproducción de otros años. Esos valores también han beneficiado al sector, que tiene recursos para enfrentar las plagas.

Plaga del caracol

En el caso de la plaga del caracol, puntualizó que es muy difícil de combatir y se estima que apareció en el país desde el 2005. A los agricultores los tomó como novatos, pero se han realizado charlas de parte de instituciones del Ministerio de Agricultura donde  transmiten las experiencias de otros países para convivir con el caracol.

Colón Bajaña señala que en el caso de los agricultores del “Plan América” ya han sostenido sendas reuniones con técnicos del Instituto Nacional Autónomo de Investigaciones Agropecuarias (Iniap) y de Agrocalidad, con quienes  han entendido que el caracol es una especie casi imposible de eliminar y con la que se puede convivir.

Efrén Vásconez, ingeniero agrónomo, resaltó que el caracol afecta a la producción del arroz en un 30 por ciento en el rendimiento por hectárea y que la estrategia no es rocear con químico la plantación, porque provoca un daño peor que el que produce el animal.

La alternativa por el momento es mantener a raya el crecimiento del número de animales con la colocación de mallas en los canales de riego principales y secundarios; además de retirar las  especies manualmente de las plantas. Alfredo Quijije, agricultor de Montalvo, indicó que pueden consultar a cualquier agrupación o comuna y observarán que hay un rechazo tajante a la decisión de una posible importación.

“Los agricultores son inteligentes y sabrán sacar adelante los cultivos, aunque ellos tengan la necesidad de retirar el caracol de planta en planta, una por una. Pero, al final, la producción no bajará, como para que haya la necesidad de importar la gramínea. Sostuvo que la salida ahora es aunar esfuerzos para que el rendimiento que arroja cada  cuadra no decaiga.

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