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Ecuador/Mar.27/Jul/2021

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Entre la indolencia e ineptitud: nos falta Petrona

Al pasar 24 horas desde que María Petrona desapareció, nuevamente asistieron a Dinased.
07 de marzo de 2021 06:00

“En Ecuador no debes esperar 24 horas para reportar a una persona como desaparecida”, aconsejan la Fiscalía General del Estado (FGE) y la Policía Nacional; sin embargo, en la realidad, como en el caso de la desaparición de María Petrona Tuquerres, no sucede eso. María Petrona Tuquerres, quien hoy tendría 82 años, desapareció de su hogar y su búsqueda e investigación se dio después del séptimo día.

“Era una mujer dedicada a su familia, a sus hijos; ella siempre estuvo pendiente de todos, de todos los nietos, de todos los hijos”, recuerda su hija Alba Mugmal, llena de indignación y, sobre todo, de emotividad, pues desde el jueves 3 de mayo de 2018 no conoce el paradero de su madre.

Alba nos cuenta que ese día salió muy temprano de casa por unas diligencias; de regreso, su padre cabizbajo la esperaba en la entrada de su casa. “Con un mal presentimiento yo le pregunté: papi y ¿mamita? A lo que él respondió: Mamita no hay".

Desde ese momento, avisó a toda su familia y emprendieron la búsqueda por los alrededores y terminales de transporte. Al no encontrarla, inmediatamente fueron a la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestro (Dinased) a poner la denuncia.

Al pasar 24 horas desde que María Petrona desapareció y sin noticias de su paradero, nuevamente asistieron a Dinased por información. Alba no tuvo noticias de su madre ni del agente investigador por los siguientes seis días, “de nuevo fui a preguntar, por parte de las autoridades, nadie me dijo nada, me receptaron la denuncia y hasta ahí quedó".

Cuando arrancó la investigación, Alba insistió en la revisión de cámaras, y al acceder a las cintas de seguridad de un local comercial aledaño se pudo observar la vestimenta que llevaba ese día Petrona. “Vestía un calentador plomo, un saco verde y una blusa ploma, unos zapatitos azules como de lanita y llevaba un chal rojo”. Motivada por ese hallazgo, planteó la revisión de las cintas del 911, diligencia que fue negada por una fiscal a cargo, quien aseveró que “los adultos mayores no sirven ni para el tráfico de órganos, que ellos siempre están por ahí, nadie les va a hacer daño". ¿Indolente o inepta?

Los tiempos de acción de las autoridades deben ser inmediatos, Petrona fue buscada oficialmente por la Policía una semana después, una falencia reiterada en los casos de desaparición. Por último, la hija de Petrona resalta la poca sensibilidad con la que trabajan estos casos, “existe mucho quemeimportismo en su trabajo, ellos dicen que están trabajando, pero si vemos el expediente, todo las diligencias se han hecho porque nosotros lo hemos pedido”.}

Alba sabe que sin ella la investigación no avanzaría lo cual la empodera, pues a pesar de la indolencia y la ineptitud del Estado, su lucha le dio una identidad como defensora de los derechos de los adultos mayores, que hoy más que nunca necesitan nuestra atención. (I)

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