La vuelta olímpica se aplaza por desmanes

30 de noviembre de 2012 - 00:00

“El Capwell lo destrocé, lo destrocé, lo destrocé”, dice la letra de una de las canciones que corean semana a semana los hinchas de Barcelona cuando juega su equipo. Lo hacen también cuando se enfrentan a Emelec en su estadio.

Ese cántico hace referencia a los destrozos que ocasionaron los seguidores amarillos en el estadio del “bombillo” en  2006. Aquella vez, Barcelona perdía 3-0 ante su acérrimo rival y los aficionados destruyeron la tribuna San Martín.

La noche del miércoles, y madrugada del jueves, hubo nuevamente destrozos, pero no en el Capwell, sino en el estadio Monumental. Miles de hinchas festejaban el título obtenido por el “Ídolo” luego de 14 años en los exteriores  del “Coloso del Salado”, pero esa algarabía se transformó en vandalismo.

Pasadas las 23:00 del miércoles, no hubo puerta ni cerco policial que detuviera a los aficionados, quienes ingresaron hasta el edificio de la concentración del equipo.     

30-11-12-deportes-barelona-aDeseaban estar con los jugadores que obtuvieron el título nacional y en ese afán no midieron sus actos. Rompieron  candados, tumbaron puertas y soportaron gases lacrimógenos para lograr su cometido. La Policía no pudo controlar  a los cerca de 10.000 hinchas que estuvieron en el Monumental. 

Varias personas subieron sobre los autos de los jugadores y empezaron a saltar. Uno de los vehículos más afectados por el incidente fue el del defensa Pablo Saucedo.

Llegó un momento, cerca de la medianoche, en el que los jugadores se sintieron acorralados. Para “desviar” la atención de los fanáticos, la dirigencia decidió abrir las puertas del estadio. 

En primera instancia, los futbolistas tenían pensado ir a la cancha del escenario para que los hinchas los pudieran ver, pero debido al “alboroto” no lo hicieron.

“Fue desesperante, nosotros éramos menos de 50 personas y ellos eran miles, no sabíamos qué hacer”, indicó Luigi Macchiavello, relacionista público del equipo.

“Parecían hormigas; no sé de dónde salían. Los policías les taparon la entrada principal, pero ellos se metieron por la cancha alterna, fue una locura”, destacó, por su parte, Francisco Zapata, utilero.

Los supuestos aficionados se sustrajeron parte de los implementos deportivos de los jugadores. Eso obligó al cuerpo 30-11-12-deport-vigilantetécnico a suspender el entrenamiento que estaba programado para la mañana de ayer. “Se llevaron cerca de 240 pares de zapatos, en su mayoría pupos. Quienes ingresaron no dejaron nada. Solo se salvaron las camisetas y el resto de ropa de juego, ya que esos artículos estaban en una bodega que no abrieron”, contó Zapata.

Frickson Erazo, defensa del “Ídolo”, mostró su molestia a través de su cuenta Twitter (@FricksonErazo3). “Ahora que  se nos robaron todo, la pregunta es: Cómo jugaremos el sábado. #EsoNoEsPasionNiAmorAlEquipo”, escribió el zaguero.

Para la tarde de ayer estaba previsto que se realizara la audiencia de formulación de cargos en contra de los 42 aficionados detenidos por los desmanes.

Según Héctor Vanegas, asesor legal del club, los dirigentes han decidido plantear una denuncia contra algunos de los ciudadanos que provocaron hechos violentos en el Monumental.

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto: