Ángela Tenorio proyecta su carrera al profesionalismo

04 de julio de 2013 - 00:00

A ocho grados de temperatura, las canciones de Paolo Plaza se asemejan a un calor que entra por los oídos. Ángela Tenorio ingresa al estadio Los Chasquis de Quito con la chompa cerrada hasta el cuello y con audífonos en las orejas.

En la zona de calentamiento la espera el entrenador de la selección ecuatoriana de atletismo, Nelson Gutiérrez. Ella empieza a trotar y mientras se ejercita combina algunos pasos de salsa, su música favorita.

A pocas horas de viajar a Donetsk, (Ucrania) para participar en el Mundial Juvenil  de Atletismo, Ángela luce tan espontánea como siempre, toma con calma la oportunidad de enfrentar a las mejores del planeta en la categoría.

Extrovertida

Franklin Nazareno la ve como a una hermana menor, sabe de sus condiciones para obtener lo que desea. La califica como una guerrera en la pista, pero extrovertida fuera de ella.

En su calidad de velocista sénior, Franklin cree que Ángela dentro del deporte nacional es una realidad más que una promesa, por eso la necesidad de darle todo el apoyo posible.

En la posta combinada correrán también Ignara Cortez, María  Cobo y Virginia VillalbaSin embargo, nadie mejor que el instructor Nelson Gutiérrez para emitir un criterio de la exponente. Conoce a la chiquilla desde los 12 años y cuando se refiere a sus atributos no puede evitar hablar en tono de sorpresa.

Si existiera un diccionario con los nombres de los atletas, en el lugar de Ángela Tenorio diría: velocista ecuatoriana, de excelente coordinación motriz y técnica depurada, muy concentrada a la hora de competir.

A juicio del adiestrador cubano, Ángela pertenece a la mejor generación de atletas ecuatorianos, por lo menos en la historia de las divisiones formativas. No por nada al Mundial de Donetsk acudirán 19 deportistas, cifra nunca antes registrada en una delegación “tricolor” de la categoría.

La justa se celebrará del 10 al 14 de julio, Tenorio participará en los 100 y 200 metros planos, está inscrita además en la posta combinada.

El aleccionador anhela que el récord nacional en los 100 metros planos logrado por Ángela el pasado sábado (29 de junio) durante el Campeonato Nacional Juvenil sea reconocido por la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF).

Aquel día la adolescente rompió la marca nacional dos veces en una hora; primero cronometró 11 segundos y 45 centésimas, y en la final de la prueba detuvo el reloj en 11 segundos con 30 centésimas.

Antes de esa lid, el mejor tiempo era el impuesto por Ericka Chávez, 11 segundos con 54 centésimas, conseguido en mayo de 2012 en el Grand Prix de Bolivia.

Las expectativas en Ucrania son ambiciosas, pero Gutiérrez prefiere llegar con calma. Entre las adversarias más duras constan las estadounidenses, las jamaiquinas y las suecas.

Hasta mientras, él y su discípula disfrutan del récord nacional que se convirtió en absoluto por ser el mejor crono a nivel sénior, juvenil y prejuvenil.

Claustrofobia

Ángela, todo un sol para quienes la rodean, tiene miedo a los fantasmas, cuando sus amigos o familiares cuentan historias de terror, ella no para de tragar saliva.

Ese temor, explica su hermana mayor, Digna Tenorio (29 años), acompaña a Ángela desde la infancia. No únicamente es miedo a los “aparecidos” (aunque nunca ha visto uno), sino a la oscuridad, a la soledad y al encierro.

Ángela es reconocida como una persona generosa, ama las películas cómicas y los peinadosTal es esta debilidad, que cuando Lorena Tenorio (27 años), su otra hermana, le rentó un departamento para que viva sola en Quito, Ángela no aceptó. Prefirió la residencia de Concentración Deportiva de Pichincha, donde siempre tiene la compañía de alguien.

En cuanto a defectos, Digna cuenta que a Ángela Gabriela no le gusta que la regañen, no obstante no tarda en reflexionar sobre las observaciones que le hacen.

Respecto a su gusto por el atletismo, cuando niña siempre le atrajo correr, jugaba a las cogidas o era común verla tras alguna pelota. Cuando estaba en su natal Lago Agrio pasó por bregas interescolares e intercolegiales, hasta que llegó a torneos cantonales, nacionales y ahora internacionales.

De personalidad sencilla, a sus 17 años Ángela desea convertirse en la mejor exponente del país. En Donetsk su propósito es disputar las finales de todas las modalidades en las que se presente.

Para su retorno, con o sin medalla, aspira a que la reciban con un plato de arroz con pargo frito, patacones y ensalada. Pensar en eso la llena de antojo; total, comer bien es algo que no depende de ganar o perder.

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