¿Y para cuándo el país?

- 05 de septiembre de 2020 - 00:00

América Latina vive una de las crisis más complejas de su historia, se ha deteriorado la democracia, las instituciones son endebles, la polarización y violencia política crecen de forma desmedida, la libertad de expresión se ha visto amenazada, los gobiernos justifican el autoritarismo, los femicidios son una constante en ascenso y los grupos anti derechos han adquirido la fuerza del desconocimiento y la intolerancia.

Mientras esto pasa en la región, la pandemia ahondó la crisis. A la fecha en Ecuador existen más de un millón de desempleados, el empleo inadecuado se disparó en un 67,4% y apenas el 16,7% de los trabajadores tienen estabilidad y seguridad social.

La inseguridad crece a 2,7 más muertes violentas por cada 100.000 habitantes, registradas en su mayoría en Pichincha y Guayas; hechos también relacionados al narcotráfico y crimen organizado.

La precariedad,  pobreza e indigencia son visibles, están presentes a diario en las calles y plazas.

En este contexto los partidos y candidatos arman campañas, se promocionan en redes y defienden a ultranza el fondito estatal, con absoluta indolencia parecerían estar lejos, distantes de esta realidad que no aguanta tarimas.

Parecerían no estar interesados en discusiones trascendentales como la economía, el combate a la corrupción, las formas de generación de empleo, protección social y cambio climático.

Nadie ha referido cómo enrumbar al Ecuador hacia un país con oportunidades, desarrollo sustentable y estabilidad económica. No hemos escuchado de las políticas públicas que implementarán, ni cómo van a financiar el presupuesto del Estado. 

Todos afanados por llegar al poder, por ego, revancha o para protegerse, hasta el alcalde de Quito se ha preocupado por una curul para su primo más cercano, sin responder por las acusaciones penales de sus funcionarios. Sin duda los políticos están pensado en sus intereses personalísimos y no en el país real que deberán administrar. (O)

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