Y los evasores, ¿cuándo pagarán?

- 13 de junio de 2018 - 00:00

¿Serán premiados por condonación o castigados como se debe? Mientras que el ecuatoriano promedio trabaja y paga sus impuestos como corresponde, resulta que grupos empresariales demuestran su creatividad y emprendimiento buscando las formas para evadir sus responsabilidades fiscales con el país que dicen tanto defender. Que dicen defender la “libertad” de empresa, de emprendimiento. Pero resulta que, evadiendo al fisco, le quitan, le roban oportunidades a millones de ecuatorianos que luchan día a día para salir de la pobreza.

Que vulneran el bienestar alcanzado y derechos humanos, como son la gratuidad a la educación y a la salud... No es coincidencia que son empresarios que a toda costa demandan la reducción de impuestos, bajo el falso argumento de que eso estimulará las inversiones, la producción y el consumo. Si fuese así, Ecuador hace décadas habría superado el subdesarrollo, pero, precisamente, ese tipo de gran empresariado se ha nutrido de explotar a sus trabajadores. Que se benefició de la “tercerización”. Cuántos se favorecieron del apalancamiento bancario en los ochenta y noventa del siglo pasado.

Cuántos se beneficiaron de una convertibilidad forzada que nos llevó a la dolarización y de la cual parece que quieren ahora salir: salir ganando, una vez más. El 21 de diciembre de 2017, el SRI anunciaba que la Asamblea Nacional respaldaba sus “actuaciones contundentes” contra el fraude y la evasión fiscal. Deudas tributarias de más de $ 4.500 millones. 44% perteneciente a 151 grupos económicos. A esto hay que sumarle esa exquisitez que sienten los grupos evasores, sacando dinero a paraísos fiscales: más de $ 4.500 millones. Y no se diga el ingenio que han puesto para crear empresas fantasmas.

Ese ingenio privado que provoca la corrupción a todo nivel, que vulnera lo estatal, desprestigiando lo público y, para colmo, aupándose mediáticamente para posicionar que con menos controles la “cosa” pública y privada funcionaría mejor. Bueno, eso es preparar otro 1999. Donde la mayoría perdió todo y unos pocos se embolsaron la riqueza de este país. Modelo fallido es el neoliberalismo, tanto en lo económico como en su falaz democracia del falso consenso. Y entonces: ¿hasta cuándo esperaremos para que paguen? ¿O el objetivo es ingresar a la Alianza del Pacífico y hacernos los locos? (O)