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Ecuador/Sáb.4/Dic/2021

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Karen Garzón-Sherdek

Violencia política

23 de noviembre de 2021 00:06

Desde que Alexandria Ocasio-Cortez (AOC) fue electa por distrito 14 de Nueva York ha recibido ataques de sus colegas, inclusive del exmandatario Donald Trump. La congresista del Partido Demócrata llegó al Congreso con amplio apoyo del electorado (78.4%) y desde entonces ha mantenido una intensa agenda a favor de políticas sociales. Durante la gala del Metropolitan Museum of Art, AOC usó un vestido que tenía la frase “Tax the Rich” (impuestos a los ricos). Quienes buscan callarla por su vocería progresista y trabajo han utilizado diferentes artimañas en su contra que van desde fake news, insultos en los pasillos del Congreso hasta un video donde un congresista con una espada simula asesinarla. Sí, asesinarla.

AOC se ha caracterizado por insurgir contra el status quo, convirtiéndose en un símbolo del pensamiento crítico en Estados Unidos que no calla ante la violencia política, el abuso y la exclusión. Los ataques son recurrentes y dan cuenta de acciones sistemáticas en su contra para deslegitimarla. Cuando promovió un impuesto a la riqueza, la criticaron por unas supuestas fotografías nudistas que posteriormente fueron desmentidas. En 2020, en medio de un desacuerdo político, el congresista republicano Ted Yoho se refirió a Ocasio-Cortez con una grosería sexista. Cuando esta situación se viralizó, Yoho minimizó la situación. Esta semana, Ocassio-Cortéz fue víctima de un nuevo ataque, esta vez del republicano Paul Gosar quien publicó en su cuenta de Twitter un video animado donde mata a AOC. ¿Cuál fue la sanción para el congresista Gosar luego de este condenable acto?, simplemente lo censuraron.

Luchar contra el sistema político misógino y violento, eso es precisamente lo que ha hecho AOC en estos últimos años a través de develar y denunciar discursos, prácticas y representaciones que encierran violencia política en razón de género en Estados Unidos, donde existe una cultura machista en la cual no se debate con ideas, sino con denigración. Nanci Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes y Hilary Clinton, excandidata a la presidencia, también han sufrido diversos ataques durante su carrera política. Basta de normalizar estos actos, basta de normalizar el abuso contra la mujer, basta de pretender callar a una mujer, basta de violencia machista, basta de misoginia.

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