Natasha Rojas

Violencia, pandemia y mujer

08 de marzo de 2021 00:00

En medio de una violencia estructural contra las mujeres, que se profundizó con la pandemia de la COVID19, conmemoramos este 8 de marzo el Día Internacional de la Mujer.

La crisis sanitaria a nivel mundial devela la naturaleza rapaz e inhumana del capitalismo, profundizando las inequidades, incrementando las violencias, la pobreza, el desempleo, las desigualdades en el trabajo doméstico, el cuidado no remunerado y el retroceso en derechos.

En nuestro país es evidente la crisis y el desmantelamiento del sistema de salud pública, encontramos hospitales desprovistos de equipos, medicinas, insumos de bioseguridad; un limitado número de camas de cuidados intensivos y personal de salud. Una carencia de políticas públicas en salud preventiva con enfoque de género. El 73,2% del personal de primera línea del sector de la salud son mujeres, muchas jefas de hogar, que ponen en riesgo sus vidas por la desatención del gobierno.

El desempleo es otro de los grandes problemas que enfrentamos las mujeres. Según datos de la Coalición Nacional de Mujeres del Ecuador, a mayo del 2020, el 45% perdió su trabajo, el 46% de entre 26 a 45 años fueron despedidas; al 57% le redujeron su salario y el 68,5% no ha logrado poner en funcionamiento sus emprendimientos. En medio de esta pandemia se aprobó la Ley de Apoyo Humanitario, que profundiza la precarización laboral de las mujeres.

La violencia contra las mujeres y niñas, se intensificó en el confinamiento, al convivir con sus agresores se profundizaron los ciclos de violencia. En el 2019 el INEC reportó que el 65% de las mujeres han vivido algún tipo de violencia basada en género; cifras que se incrementaron con la pandemia; la Encuesta sobre violencia de género realizada por CEPAM, determina que el 69.69% no se sienten seguras en sus hogares y el 9.39% han sido víctimas de violencia sexual; crecen los femicidios, las violaciones, los embarazos de adolescentes; y, la respuesta del Estado es mínima, y por el contrario, siguiendo los condicionamientos del FMI se disminuyó el presupuesto en las áreas sociales afectando directamente a las mujeres. 

Este 8 de marzo las mujeres nos organizamos por nuestros derechos económicos, sociales y culturales; por la erradicación de las violencias, por los derechos sexuales y reproductivos, por la despenalización del aborto, por vacunas gratuitas y masivas, por trabajos seguros y estables. En definitiva por un país con equidad de clase, género y etnia, que ponga fin a este sistema capitalista – patriarcal. (O)

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