Víctimas de violación

- 21 de enero de 2019 - 00:00

El mundo no se ha curado de los violadores; las violaciones se siguen perpetrando y es un problema mayor que desatan discusiones ulteriores que por válidas que sean, queda claro, la víctima ya está consumada. No se deben alimentar los discursos de protección de víctimas a costa de la proliferación de víctimas, lo primero que hay que evitar es que haya una víctima más, porque se siguen dando y es un problema fundamental no resuelto.

Mantener discursos con un valor a priori, deja grave secuelas, deja víctimas. A las víctimas no se las olvida a la sombra de los nuevos temas en redes sociales, ni tampoco se las debe usar para solventar posturas personales, porque ya fueron cosificadas una vez por el victimario.

Las víctimas aparecen todos los días, de cualquier estrato, edad, geografía o condición. Cuando alguien es víctima de abuso sexual o violación, su vida oscurece para siempre. Posteriormente de que se pueda conseguir una pena máxima para los violadores, que en Ecuador es hasta 29 años, la víctima no se alivia del evento espantoso; la ayuda psicológica y el acompañamiento del grupo vivencial es a duras penas un soporte.

No hay que olvidar a las víctimas y nos pasa, hoy aún más, por la desmemoria que se ha potenciado tanto por el skipping de la aparición de miles de noticias en internet al escoger la más grave que otra, como para tomar posturas.

Luego de pasar por una violación a la víctima ya no le toca vivir, sino sobrevivir a su vida despierta u onírica.

Una víctima es una “cosa” para su victimario, pero esta para hacerse reconocer ante el mundo toma el nombre de “víctima”, además para separarse del escenario traumatizante. Pero “sobreviviente” es alguien que mantiene una elaboración psíquica con aquella posición de víctima, incluso para salir de esta.

La noción de “víctima” surge como construcción discursiva y “sobreviviente” lo que hace es deconstruirla para no continuar siendo objeto de la cosificación. Sobrevivir a lo ocurrido, es hablar de ello, es dar testimonio. (O)