Unidad democrática para avanzar

- 14 de marzo de 2018 - 00:00

La democracia para afianzarse, tiene problemas que se deben superar, para ello es necesario la unidad de las fuerzas progresistas. La derecha y sus voceros busca devolverse al pasado, aprovecha toda circunstancia. Tiene el poder mediático para confundir y mentir.

La ventaja es que el pueblo no olvida su gestión pública, de atracos y especulación; por ello, no se sorprende al ver que Oswaldo Hurtado, el de la “sucretización” o estatización de la deuda externa de los poderosos, se abrace con Guillermo Lasso, ex alto funcionario de Mahuad, el del “salvataje” bancario.

Todo esto costó unos $ 8.000 millones, provocó emigración de masiva, desató sufrimiento, dolor y crisis. Se dio en el marco de las políticas neoliberales de ajuste del FMI en sus gobiernos, a través de “paquetazos” antipopulares, endeudamiento lesivo entrega del petróleo, afectación a la naturaleza, venta de soberanía, aumento de tarifas e impuestos, asalto al IESS, etc.

Se concentró más y más la riqueza y empobreció más a las mayorías, a las que siempre marginó de la educación, salud, vivienda, seguridad social y del progreso en general.

A pesar de ello, los ortodoxos sobrevivientes y sus analistas y voceros presionan por esas mismas recetas aplicadas desde los 80 al 2006. Su amnesia es premeditada y alevosa. La Revolución Ciudadana le salió al paso, triunfó y realizó importantes reformas, mejoró la vida de la gente, reconoció derechos y construyó infraestructura; no obstante, las debilidades de Alianza PAIS, postergó la ejecución de otras como la agraria y urbana, la organización del sistema de economía popular solidaria; y se quedó en la mitad del camino en salud, educación, especialmente universitaria y seguridad social.

El gobierno tiene enormes tareas después de la consulta popular. Con acuerdos para un buen plan económico de emergencia, que permita recuperar la producción y mejorar el empleo, lo que serán bases para la nueva estructura productiva, el gobierno y la RC pueden fortalecerse.

Las fuerzas progresistas tendrán que unificarse para avanzar, dejando atrás los errores organizativos y en apoyo a la ejecución de la agenda de reformas y el proyecto Toda una Vida, un sólido plan anticorrupción. Todo, en armonía con la Asamblea y el Frente Progresista, que ya debe organizarse. (O)