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Ecuador/Mié.5/May/2021

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Cristian Bravo Gallardo

Un nuevo momento para el país

17 de abril de 2021 00:00

El pasado 11 de abril, el Ecuador dio un giro de timón al expresar de forma clara, su deseo de no formar parte del Socialismo del Siglo XXI y de superar el escenario de polarización, autoritarismo y corrupción profundizado por la administración correísta.

En su primer pronunciamiento, el presidente electo destacó los compromisos realizados con las mujeres, la población LGBTI, los agricultores, pescadores y los jóvenes. Lasso agradeció a sus electores e invitó a sus detractores a conformar un Ecuador del encuentro y de la unidad nacional. Señaló también su compromiso inmediato de establecer acciones para avanzar en un plan de vacunación efectivo para el país.

Entre las acciones que generaron la atención ciudadana, estuvieron las llamadas realizadas a Guillermo Lasso, por parte del candidato perdedor Andrés Arauz y del ex mandatario Rafael Correa, quienes felicitaron a Lasso por su triunfo electoral y se mostraron abiertos a dialogar con su administración en el futuro.

Y es que gobernar un país endeudado, con un Estado quebrado y un alto nivel de fragmentación, será el principal reto para Guillermo Lasso. En esa línea, Lasso ha ratificado su deseo de llevar adelante un gobierno de unidad que incluya también a sectores opuestos a su línea política. Ello evidencia un entendiendo de que su triunfo no fue producto únicamente de la reconfiguración de su campaña en segunda vuelta, sino que se dio, gracias a la movilización de sectores con distintas visones políticas, que buscan nuevos bríos para el país.

En ese sentido, el discurso de unidad del Mandatario electo no deberá ser una acción retórica, pues la difícil situación que atraviesa el país requiere que tanto Ejecutivo como Legislativo trabajen en la generación de acuerdos y en el diseño de agendas mínimas, enfocadas en solucionar problemas fundamentales como la falta de empleo, la desnutrición infantil, los derechos de la mujer, el respeto por las minorías y la lucha contra la corrupción. Estos acuerdos tendrán éxito en la medida en que los sectores involucrados estén dispuestos a ceder para sacar al país adelante.

La propuesta de unidad señalada por Guillermo Lasso, busca la acogida de una ciudadanía que mostró su rechazo hacia una permanente polarización y que lucha para conformar cambios positivos en el futuro.

Superar la etapa correísta implica poner a caminar al país a través de opciones efectivas, para que los sectores más vulnerables puedan enfrentar un contexto de pandemia. Requiere activar el aparato productivo, a través de un proceso de vacunación eficiente, que llegue a la mayor cantidad de ciudadanos. Implica también establecer una tregua por parte de los actores políticos, que permita un trabajo conjunto en beneficio de toda la sociedad.

El papel de la próxima Asamblea Nacional será vital, en un escenario de reposicionamiento de los partidos políticos y por la configuración que tendrá el poder legislativo en los próximos cuatro años. Un programa de unidad deberá ser implementado de manera transparente, a fin encarar la crisis sanitaria de manera adecuada y con ello evitar el retorno de nuevos líderes populistas y autoritarios.

Entender el nuevo escenario requiere un reconocimiento por parte de la ciudadanía de que el éxito que pueda lograr el próximo gobierno en el futuro será beneficioso para todos. (I)