Tragedias cotidianas

- 20 de mayo de 2019 - 00:00

Suspicacias en redes por el vestido de Paola Pabón. Intercambio interminable de aplausos y dardos para María Fernanda Espinosa y Julio César Trujillo. El Dracarys nuestro de cada día en el que los problemas se ventilan de manera epidémica y fanática. Estamos desembocando en la era de la opinión vacía y la inacción.

Hace nueve meses una adolescente de 16 años era una figura anónima parada afuera del Parlamento sueco con un cartel llamando a una huelga escolar hasta que los legisladores no se comprometan con el ambiente. Greta Thunberg empezó a faltar a clases los viernes para pedir a los políticos en redes sociales que se unan a su causa.

Lo hizo sin desmayo y eventualmente su voz se regó por todo el planeta. El 15 de marzo, un millón 600 mil chicos en 133 países salieron de sus aulas por unos minutos para insistir a sus políticos locales que combatan el calentamiento global. Un mes después, el Papa Francisco estrechaba sus manos en el Vaticano.

Thunberg es, a los 16 años, una seria candidata al premio Nobel de la Paz. Y lo único que pide es que los países que firmaron el Acuerdo de París cumplan con las metas de reducción de emisiones de carbono. La ONU advierte serias consecuencias si no se logra ser disminuir las emisiones en un 45% para el año 2030.

“Los adultos dicen que hay que tener esperanza por el futuro. Yo no quiero su esperanza. Quiero que sientan pánico y luego quiero que actúen”, dijo en enero durante una presentación en el Foro Económico Mundial. Es el mismo discurso que llevó a Naciones Unidas y a cerca de una docena de parlamentos de países europeos. Algunos ya han declarado la emergencia ambiental.

De vuelta al Ecuador, para transformar nuestro mundo ecuatorial sería bueno empezar por invertir menos tiempo en odiar al tuitero de al lado. Podríamos también salir a votar y superar el altísimo nivel de ausentismo que tenemos. O al menos tratar de pagar los impuestos y exigir el debido proceso.

Una profesora clava agujas a su estudiante autista y el purgatorio aterriza en las cárceles del país. El Ecuador nos necesita activos e involucrados, evitando que estas cosas sucedan, y no simplemente comentando nuestras tragedias cotidianas. (O)

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto: