Los sociópatas de ahora

- 20 de mayo de 2019 - 00:00

Son los que están instalados en medios masivos de comunicación realizando sus sueños ruines que van desde desprestigiar a otros, generar desconcierto, hasta en pro de las causas justas desbordar hacia los demás su miseria convertida en odio sin ningún otro motivo aparente que imponer una doctrina justificada solo por ellos.

Mala suerte si por eso alguien les paga y mala suerte también si llegaron a influencers, o sea, a un número amplio de seguidores o espectadores tanto en medios tradicionales, como en digitales.

Estos sujetos usan las plataformas tecnológicas para descargar su discurso de conveniencia, sin importar en absoluto el daño que puedan producir a terceros, porque sencillamente ahí yace su cualidad de sociópata: lo único que tendría valor es la moralidad que predican y pena inmensa si afectan a los que vayan contra su lógica.

Su objetivo es moralizar con su evangelio, por supuesto disfrazado de legalidad y coherencia, con palabras aparentemente nobles o pasando por eruditos citando frases googleadas de intelectuales.

Son astutos con el lenguaje, se mezclan entre el discurso cotidiano pasando desapercibidos como individuos corrientes. No son como nosotros, los demás comunes y silvestres seres humanos que somos esclavos del lenguaje, que tropezamos con él, estamos inmersos en la culpa o la responsabilidad de un mal-decir por las consecuencias que ello acarrea.

Un buen síntoma para saber que no somos sociópatas es sentir el peso de la equivocación al hablar, hasta tal punto de interrogarnos, pedir disculpas y rectificarnos. Porque la elección que tomamos respecto a lo que decimos nos determina.

Para el sociópata en cambio las equivocaciones son errores de cálculo, no actos que conllevan alguna invitación al discernimiento. Usa bien el lenguaje para sus despropósitos, debido a que está por encima de las consecuencias que este produzca, además, no comete errores porque es un frío calculador y sabe cómo el lenguaje condiciona las interacciones entre las personas. (O)