Sí a la consulta popular democrática

- 17 de enero de 2018 - 00:00

Nadie, en sano juicio democrático, puede oponerse a que se consulte al pueblo y menos imaginar que este respetable mecanismo democrático sirva para ninguna “mañosería” del Gobierno. Es pues ridícula esta afirmación y ofensiva a la dignidad de millones de hombres y mujeres que libremente participarán. Con ella, la participación ciudadana saldrá fortalecida. Más aún, con el contundente triunfo del Sí y muy especialmente en la pregunta 2, con la que se busca reestructurar el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, tan venido a menos, a pesar de su enorme trascendencia.

Hay la posibilidad de que esta gran conquista popular se mantenga, sea respetada y se la observe con eficiencia; esto es que el nuevo consejo sea integrado democráticamente, representativo de la colectividad nacional, que observe procedimientos y metodologías idóneas para que la participación organizada de la ciudadanía sea permanente y eficaz en la evaluación de la ejecución de planes y políticas a tono con la Constitución, planes y programas que deben ser observados a plenitud por autoridades.

Que se estimule la organización popular y se elija con transparencia autoridades de control y otras; se establezcan procedimientos serios de rendición de cuentas para que la ciudadanía evalúe, exija ajustes y se proceda en consecuencia; se establezcan adecuados mecanismos de control, coordinadamente y de forma permanente por parte de las funciones del Estado en previsión de prácticas corruptas en su manejo y el uso de los recursos públicos. Es también transcendente que la enmienda constitucional que posibilita la reelección sea trasladada al pueblo, para que la confirme o niegue.

La consulta es seria, democrática, necesaria. Las tareas posteriores son de gran envergadura. Los sectores progresistas deben actuar coordinadamente para afianzar el Estado democrático y fortalecer a su gobierno. Es una oportunidad para organizar con las organizaciones de avanzada, el Frente Progresista, que con AP, democratizada, deben actuar para que el proceso posconsulta sea eficaz, y luego, con unidad, ganar las próximas elecciones y avanzar en la perspectiva de construir una sociedad y economía de equidad, prosperidad y un país soberano a plenitud, en un marco de integración solidaria.

La consulta democrática va. La democracia se afianzará con el triunfo del Sí. (O)