“¿Seremos como alias ‘Guacho’?”

- 09 de mayo de 2018 - 00:00

La embarró Marcelo Chamorro, caricaturista de diario La Hora, con esa gráfica del 25 de abril de 2018. Luego el periódico trapea el piso con los reclamos de los colectivos afroecuatorianos: “error de interpretación”. Es decir, la carga de la culpa está en quien recibe la ofensa racista y no en el autor del hecho.

El racismo y sus consecuencias trágicas no son opiniones ni son admisibles como bromas, simplemente son delitos. Y aunque algún niño hubiera expresado ese querer ser (este jazzman tiene sus dudas), aquello debería escalar al tope nuestras preocupaciones humanas y no fundar una burlona opinión sobre el porvenir funesto de esa niñez afroecuatoriana.

La sociedad dominante ecuatoriana para consolidar su dominio político aplica el racismo como factor ideológico de deshumanización de pueblos y nacionalidades, utilizando interpretaciones de jerarquías múltiples a su favor, mediante marcadores referenciales arbitrarios, por ejemplo, color de piel (biología), origen regional (biogeografía), cultura (dinámicas artísticas), historicidad (filosofía) y organización social (sociología); ese es nuestro caso como Pueblo Negro. Con esos “marcadores referenciales” jerarquizantes y excluyentes se construyen potentes y prolongados estereotipos raciales. La repetición del cliché causa esa mala fe contra gente como el autor de esta jam-session.

Frantz Fanon, en Racismo y cultura, explica que el racismo se renueva, se matiza y cambia de fisonomía. “El objeto del racismo deja de ser el hombre particular y sí una manera de existir”. Esa es la visión histórica del Estado ecuatoriano de la provincia de Esmeraldas y de su zona norte, de nuestra existencia comunitaria entendida como territorialidad (vida + entorno físico). Esa comprensión estatal se estudia en los textos escolares, se escucha en los discursos oficiales y está en los análisis periodísticos.

No sé si el dibujo injuriante de M. Chamorro tenga más alcance que estos 2.000 caracteres cimarrónicos. (O)