Seguridad, para caminar y celebrar

- 03 de junio de 2019 - 00:00

Dicen que, con el paso de los años, mientras envejecemos nos volvemos más supersticiosos, cuando menos, más neuróticos. Las coincidencias las empezamos a ver como algo místico. Y es con una triste coincidencia que les invito a reflexionar desde mi misticismo, estimados lectores, sobre algo a lo que no podemos pasarle por encima, porque es posible que no tan tarde esto nos pase por encima a nosotros.

En la radio del auto en que iba sonaba: “la misma historia triste y sin final, el mismo cuento de nunca acabar y la carcajada de otra madrugada”, eran Jerry Rivera con Julio Voltio recordando al entrañable Frankie Ruiz.  Simultáneamente abría mi Twitter y se actualizaba la noticia de otro motín ocurrido en la Penitenciaría del Litoral.  Advertí la coincidencia, mientras me sorprendía leyendo este verdadero desastre.

Si usted, quien está en la presente lectura no se sorprende ni se indigna con el incidente mencionado, puede ser que estemos frente a un problema mayor: haber “normalizado” la extrema violencia en nuestra sociedad.

Ofúsquese, rechace, niéguese a aceptar que cosas así ocurran.  Las muertes violentas, además, se perciben cada vez en aumento, junto con que todo está fuera de control.

El Ministerio del Interior no ha actualizado en su página web la información de muertes violentas en el país. Consta solo hasta el mes de marzo del presente año donde se indica una reducción, eso es: algunas cuantas menos en relación al año pasado. Mal que hablemos de muertes con simples números.

¿Qué otros sucesos deben de ocurrir para reconocer que la institucionalidad está de bajada? Sin embargo es muy fácil pedir la renuncia de las autoridades actuales, aunque no sería demasiado desatinado ceder esos puestos a otros a ver qué pasa. Pero hay que insistir en que lo que sucede hoy en nuestra sociedad, es resultado de un mal manejo institucional de años.

Entonces si las cárceles del país están fuera de control, no me puedo imaginar cómo estará afuera. ¿Una historia triste y sin final? (O)