El objetivo de la integración solidaria

- 29 de agosto de 2018 - 00:00

El movimiento PAIS expresó en su declaración ante el Foro de Sao Paulo reunido en La Habana, que estamos viviendo un momento de inflexión, luego de una década de importantes avances en América Latina; que hemos perdido la conducción de dos gigantes, Brasil y Argentina y ha tenido un grave desprestigio por evidentes casos de corrupción que ha enfrentado y que debe conducir planificada y sostenidamente a una posición firme frente a ella. América Latina lucha contra una arremetida conservadora. La derecha busca recuperar su hegemonía, lo que debe orientarla a recuperar la base política de apoyo popular, junto a los aliados en nueva política de alianzas y acción unitaria.

Dicha declaración reconoció la necesidad de volver a los principios de Montecristi, organizar la institucionalidad creada en la Constitución que aprobó el pueblo; defender los avances logrados en los 8 primeros años, en materia de justicia social, recuperación de lo público, la soberanía y el Estado, fortalecimiento de la infraestructura y crecimiento económico sostenido, con amplia acción y ejecución de programas sociales. La séptima Convención  de AP confirmó la necesidad de democratización del movimiento y una nueva política de alianzas con los sectores progresistas, rechazando el sectarismo, desviaciones caudillistas, imposiciones de candidatos y dirigentes “a dedo”; ratificando la acción social como prioritaria y confirmando que jamás se volverá al neoliberalismo, la entrega del territorio para bases militares extranjeras, rechazando imposiciones imperiales en materia de política internacional, defendiendo con firmeza el principio de no intervención, la integración solidaria y el objetivo de la Patria Grande en la región.

Ecuador se ha retirado de la Alba y a la par ha proclamado su apoyo a Unasur. El Gobierno expresó su preocupación por los problemas de Venezuela, repudia toda intentona de intervención militar en ese país, condena el bloqueo económico del que es víctima por parte de EE.UU., como lo ha sido Cuba a lo largo de 59 años.

Los sueños bolivarianos de unir a nuestros países están vigentes, más allá de los mecanismos burocráticos de uno y otro proceso de integración en la región. Nuestro norte es el sur y el objetivo de superar sus problemas; junto a la necesidad de verdadera integración solidaria, que rebasa precipitadas declaraciones de algunos, que dan ventajas a las élites y potencias, interesadas en resquebrajar la unidad de nuestros pueblos, en su objetivo de integración solidaria, bolivariana. (O)