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Diego Salgado Ribadeneira

San Francisco de Quito

08 de diciembre de 2020 00:00

Fundada por el capitán español Sebastián de Benalcázar el 6 de diciembre de 1534, en el existente poblado de los Quitu-Cara.

Bautizada como San Francisco de Quito, nombre compuesto hispano indio a la villa erigida en el valle formado en las laderas del Pichincha. San Francisco, en honor al monje italiano, Francisco de Asís, santo patrono de los conquistadores y Quito por respeto al poblado existente.

Años más tarde, en 1541, la ciudad alcanza el título de la Muy Noble y Muy Leal Ciudad de San Francisco de Quito; en 1563, pasa a ser la capital de la Real Audiencia de Quito y, conseguida la independencia del Reino de España, se confirma a San Francisco de Quito como la capital de la República del Ecuador.

“La Carita de Dios”, seguramente la ciudad más mimada y cortejada por músicos y poetas, esculpida en las faldas del volcán, fue declarada, por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura, UNESCO, en 1978, como Patrimonio Cultural de la Humanidad, la primera ciudad en recibir la distinción.

“Quito Luz de América”, la cuna de la independencia, levantó su voz exigiendo libertad, para zafarse del yugo opresor, de los que extraían sus riquezas para su propio beneficio y no para la prosperidad de sus vecinos.

¿En dónde están los espíritus revolucionarios? ¿en dónde se ocultan esas mujeres y hombres líderes, libres pensadores, amantes de la república y de un Quito libre, educados con ideales de libertad?

Solo podemos hablar de las glorias pasadas de nuestra querida ciudad, ya no le cantamos, ya no la pintamos, no la imaginamos hoy y menos la proyectamos al futuro, añoramos la “isla de paz” que fue hace décadas, el pueblo poderoso, ciudad industrial del Ecuador, centro de comercio, centro cultural y mitad del mundo, administrada por cabildos formados por ilustres señores que aportaron a su desarrollo, hoy, gente que no podemos recordar ni sus nombres.

¿A dónde va San Francisco de Quito? (O)

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