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Ecuador/Mié.2/Dic/2020

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San Francisco de Asís

06 de octubre 00:00

No solo porque el 4 de octubre es la fiesta de San Francisco, no solo porque recién hablábamos del idioma italiano, más que todo porque casi 800 años después de fallecer, esta persona sigue siendo actual. En una época en la cual la Iglesia de Occidente ya era una potencia económica, Francisco predicó la pobreza evangélica. Cuando todavía no había fábricas ni petróleo, Francisco predicó el ambientalismo.

Por eso el papa actual, que no es franciscano sino jesuita, tomó el nombre del santo de Asís, como símbolo del retorno a las raíces planetarias y populares del cristianismo. Y la encíclica ecológica del papa Francisco se llama Laudato Si (Alabado seas, las primeras palabras de un cántico de Francisco de Asís). Este himno empieza así: “Laudato si', mi' Signore, per sora nostra matre Terra”: Alabado seas, mi Señor, por nuestra hermana la madre Tierra.

Quien sepa italiano moderno verá la diferencia del idioma. Hasta hace 200 años no había un italiano estándar, que hoy se basa en el dialecto toscano de Florencia. El cántico en cuestión estaba escrito en el dialecto umbro de Asís. Notarán que, por ejemplo, que “sora nostra” corresponde al moderno italiano “la nostra sorella”, aunque se dice “suora” a la hermana religiosa (sor). Muchos cristianos no católicos lo consideran un santo. No solo fue Francisco de Asís defensor de los animales y de la naturaleza en general. También fue el santo de la paz y por eso se le atribuye una oración que sintetiza su pensamiento.

Esta plegaria dice: “Señor, haz de mí un instrumento de tu paz; donde haya odio, que yo lleve el amor…”, en italiano “Signore, fa' di me uno strumento della tua pace: dov'è odio fa' ch'io porti l'amore…”. Ahora se sabe que esta oración fue escrita por un cura francés en 1912: “Seigneur, faites de moi un instrument de votre paix. Là où il y a de la haine, que je mette l’amour”. Igual, lo importante es que esta oración es ecuménica para todos los cristianos. Así como el Padrenuestro puede ser aceptable para los judíos. (I)