Retorno urgente a las Humanidades

- 28 de enero de 2019 - 00:00

Ecuador tuvo una época en donde se sobrevaloró a las asignaturas técnicas en las mallas curriculares de colegio. Las materias más importantes: Matemáticas, Ciencias Naturales y Lenguaje.

En la Universidad prevalece una oferta académica inclinada al marketing o generalmente a lo comercial. Veamos ¿cuál es la demanda de carreras entre los jóvenes? ¿Leyes, Medicina, Ingenierías?
Uno de los aciertos que deja el gobierno de Rafael Correa es la Universidad de las Artes, que, logrando una descentralización histórica ubicándose en Guayaquil, da oportunidad de formalizar las aptitudes artísticas de los jóvenes. Pero hasta ahí.

En nuestro país no existe una Facultad de Filosofía decente con carrera de Filosofía, donde se estudie a los padres de la virtud, moral y ética con profesores probos que profundicen en Platón, Aristóteles o Locke, Hobbes, Rousseau, o quizá Kant, Hegel, Schopenhauer. A duras penas en algunas Facultades se estudia a Marx, pero mal y como herramienta politiquera.
Al dar prioridad a lo técnico para generar tecnócratas “pensando” en la productibilidad del país, sin reflexión y estudio sobre el mundo, la violencia, las cosas, las drogas, el sexo, la muerte, la vida… se tornó perjudicial, incluso haciendo al pueblo más manipulable.

Tampoco ninguna religión debe ser la sustitución de la filosofía en las mallas curriculares.
¿Será casual que hoy se considere incorporar asignaturas de humanidades en los pensum? Hemos visto en los ecuatorianos los efectos de la deshumanización proyectada en la violencia diaria, al seguir consignas absurdas, cometiendo actos de corrupción, votando a idiotas, etc.

El abanico de las Ciencias Sociales y Humanas aborda justamente los problemas que hoy los ecuatorianos estamos padeciendo gran parte por ignorancia.
Ser filósofo, epistemólogo, psicoanalista, psicólogo, sociólogo no da dinero aquí, a duras penas a lo que se puede aspirar es a ser profesor y mal pagado. Sin embargo, si es que existen, se los necesita hoy más que nunca. (O)