Relanzamiento de Alianza PAIS

- 28 de febrero de 2018 - 00:00

Se trata de eso, de reestructurarla y democratizarla, de incorporar con la capacitación necesaria a cientos de miles de adherentes, de involucrarlos en la actividad del movimiento, al que apoyaron a lo largo de 11 años, e hicieron posible que gane todas las elecciones y consultas. Ojalá que muy pronto se convierta en partido. La Revolución Ciudadana lo exige, el país lo requiere.

Corresponde hacer todo esfuerzo para, sin el boicot interno, con espíritu de unidad, avanzar en el proceso de cambios iniciado que hay que consolidarlo con los acuerdos necesarios, y ajustes que corresponda, con los objetivos de democracia, soberanía, crecimiento económico sostenido y sostenible, progreso social, en un marco de integración solidaria, lucha por la paz y respeto a los principios de autodeterminación de los pueblos y no intervención.

Con los diálogos necesarios, en función de los intereses del pueblo y de la patria, como lo practica el Gobierno, se requiere ejecutar un plan económico de acción inmediata, para reactivar el aparato productivo, elevar la productividad, generando empleo, impulsando el cambio de la estructura productiva primario exportador, renegociando la deuda y atrayendo la inversión extranjera, que contribuya a diversificar las exportaciones y sustituir importaciones. Esto es posible cambiando la estructura agraria, impulsando el desarrollo urbano y afirmando la revolución educativa y tecnológica.

La Convención de AP debe impulsarse ya, con asambleas provinciales, previas recuperando sectores y dirigentes, confundidos por quienes hasta hace poco impidieron la adecuada organización, coordinación necesaria con el Gobierno y aplicaron la práctica de imponer a dedo dirigentes, candidatos y altos funcionarios, relegando la participación democrática en la gestión y control de la acción y políticas públicas. Lo que facilitó prácticas corruptas.

El pueblo los derrotó en la reciente consulta e impuso una gran tarea para corregir. La agenda posconsulta también exige un nuevo movimiento AP con nuevas políticas de alianzas para derrotar de una vez por todas a la derecha neoliberal, empeñada en volver al pasado neoliberal de crisis, entrega de soberanía, ajustes antipopulares, uso mañoso del Estado y sus recursos, en un marco de emigración de millones de ecuatorianos e inestabilidad política. (O)