Recogiendo los pasos en la administración del agua

12 de septiembre de 2011 - 00:00

Entre las iniciativas de “La Gloriosa” (1944) para fortalecer la institucionalidad del país, tenemos el establecimiento la Caja Nacional de Riego, con el objetivo de diseñar, construir y operar sistemas de riego mediante el financiamiento de las Cajas de Previsión Social; y si consideramos esta fecha, como referente de inicio del interés del Estado por el aprovechamiento de los recursos hídricos (RH), tendríamos más de 70 años de gestión, lo que merece un análisis de los beneficios obtenidos del agua, recurso del cual estamos generosamente provistos por la naturaleza.

Lo irónico es que, pese al interés de los gobiernos de turno para patrocinar el aprovechamiento de los RH, los resultados no han sido los que se esperaban. 

En 1966 se fusionó la denominada Caja de Riego y el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), estableciéndose (1967) el Instituto Nacional de RH (Inerhi). La actividad de la institución estuvo fuertemente sesgada hacia la construcción de infraestructura de riego con una dirección ejecutiva sensiblemente centralizada, privilegiando su administración en mediar litigios a nivel provincial, y otorgamiento de concesiones de derechos de agua.

Los presupuestos para la capacitación y organización de los usuarios era mínima en relación a las inversiones para obras de riego, muchas de ellas débilmente planificadas.

El Inerhi ha sido la institución de administración del agua con mayor permanencia, pero el agotamiento de los recursos financieros de construcción de obras y al asumir estas actividades las entidades de desarrollo regional, como la Comisión de Estudios de la Cuenca del Guayas, se desmanteló su capacidad técnica quedando restringida su actividad principalmente al otorgamiento de concesiones y derechos de agua.

En 1994, el Gobierno argumentando la socorrida incapacidad de la administración del Estado, arremetió contra los programas de desarrollo agrícola, entre estos el riego, y desapareció el Inerhi, que fue sustituido por el Consejo Nacional de Recursos Hídricos (CNRH), entidad que por errores legales se mantuvo en el limbo y estuvo en peligro de desaparecer.

Esa entidad ha sido reemplazada por la Senagua, dentro de un nuevo ordenamiento constitucional de apoyo a la descentralización y a la organización de los usuarios del agua. Es de esperar que se aproveche esta oportunidad histórica para el aprovechamiento del agua en el progreso del país.