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Carla Estefanía Pareja

¿Qué es el rescate animal? ¿Cualquier persona puede hacerlo?

27 de agosto de 2021 09:27

Guayaquil tiene un aproximado de 2.7 millones de habitantes. Si medio millón de personas de esta ciudad rescataran un animal de la calle cada una, si en cada casa tuviesen sus animales esterilizados, y si nunca abandonaran a un gato o perro, la situación de abandono de animales de solucionaría. Eso no ocurre. La respuesta está -y siempre estará- en la ciudadanía. En evitar que los abandonos y la irresponsabilidad en cuanto al cuidado de animales continúen, en que nos involucremos.

He rescatado una docena de animales aproximadamente, tengo compañeras/os activistas que han rescatado muchos más. Es muy gratificante poder mejorarle la vida a un ser vivo. Así mismo, viene con un paquete de sorpresas que debemos considerar, que podrían ser desagradables y dolorosas.

Según la RAE (Real Academia de la Lengua Española), uno de los significados de rescatar es: la acción de ‘liberar de un peligro, daño, trabajo, molestia, opresión’. Podemos ser héroes y heroínas reales, podemos recuperar la vida de otro ser vivo, y no, no necesitas ser veterinaria, no necesitas ser millonaria. Lo que sí se necesita son conocimientos básicos de gatos y perros y de cómo rescatar. Se necesita voluntad, paciencia y disciplina.
Debo empezar diciéndoles que los animales se pueden rescatar de varias formas:

- Cuando una persona decide salvar un animal en situación de calle.
- En el momento que se rescata a un animal que se encuentra en situación de maltrato y se impide que esa situación continúe, por lo general luego de un proceso legal.
- Cuando conocemos que una persona no puede cuidar más a un animal y nos involucramos para evitar que ese animal llegue a la calle.
- En el momento que trabajamos voluntariamente para formar parte de la creación de políticas públicas (leyes, ordenanzas) para regular y controlar la tenencia responsable de animales domésticos.
- Al salir a las calles a manifestarnos pacíficamente por la falta de garantías en el bienestar de los animales de familia.
- Al modificar nuestro accionar para mejorar la calidad de vida de los animales. Porque la mejor y más difícil forma de rescatar es precisamente evitar que lleguen a estar en situación de abandono.

En ninguna de las situaciones expuestas previamente he mencionado a una fundación o una institución pública porque la ciudadanía podría realizar esas actividades. Por supuesto, con la capacitación y orientación debida.

Lo óptimo sería consultar con una persona profesional de la salud veterinaria antes, para que dé pautas o estrategias para el acercamiento adecuado y confirmar que el animal que se desea ayudar no es agresivo, nuestra integridad siempre debe estar primero.

Otra cosa importante es no quedarse con todos los animales que se rescata (dos es una cantidad manejable) ya que debemos considerar el riesgo de contagio de enfermedades entre ellos, también considerar nuestro presupuesto para darles la calidad de vida que merecen, de los que tenemos en casa y de los que deseamos rescatar.

Costos de adoptar

Una vez que tenemos una capacitación, equipo adecuado y hemos rescatamos un animal, lo primero es llevarlo a una veterinaria y seguir los consejos del profesional de salud animal. Ojo, sacar un animal de la calle no es barato. Sólo para realizarle exámenes sanguíneos y descartar las enfermedades virales y bacterianas más comunes estamos hablando de un monto aproximado a $150. Los costos adicionales dependerán de la situación en la que se encuentre su salud y la alimentación que necesite. Hay animales que sanan con un tratamiento en casa que suele ser accesible económicamente y hay otros casos en los que hay que invertir cientos de dólares, a veces miles.

En este momento utilizamos el poder de las redes sociales, para solicitar apoyo económico y poder seguir ayudando a este ser, sin embargo, es casi 100% seguro que la persona rescatista va a tener que sacar dinero de su bolsillo. Aquí entra la parte de la responsabilidad y disciplina. Así mismo, habrá momentos muy dolorosos, donde por sugerencia veterinaria debamos dejar ir a esos animales que hemos rescatado para evitar que continúe su sufrimiento. Aquí entra la parte desagradable.

Debemos tener presente que en Ecuador la competencia del control y regulación de los animales de fauna urbana la tienen los municipios, así lo estipula el Código Orgánico del Ambiente (CODA).

Las fundaciones o agrupaciones de ayuda o rescate de animales no tienen ninguna obligación y por supuesto carecen de recursos económicos, sin embargo, se han apersonado en cientos de ocasiones debido a la falta de acción de las autoridades competentes. Y otra cosa que debemos tomar en cuenta es que ni las instituciones públicas ni las fundaciones pueden ayudar a todos los animales que están en situación de abandono. No tienen el presupuesto, ni el espacio, ni las personas suficientes para lograrlo.

El desafío de adoptar

Por último, para las personas que se atreven a rescatar animales domésticos el camino es no es fácil, el punto positivo es que siempre hay retribución emocional.

Luego de cada rescate que hice tuve la misma sensación, un sentimiento envolvente de deber cumplido, enternecida y feliz de ver cómo en el rostro sincero de una gatita o perrita te agradecen por todo el cariño y atenciones, pude cambiarle la vida a un ser maravilloso y eso me cambió a mí.

Todas las personas podemos (y quizás debemos) rescatar un animal en situación de calle.

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