¡Qué cumbre!

- 18 de abril de 2018 - 00:00

Indigna que desde los invasores y guerreristas; los de mentalidad neocolonialista, corruptos y explotadores, especuladores, vendepatria y otros, se escuchen proclamas y exclamaciones por la paz, independencia y soberanía, democracia y derechos humanos, manejo público transparente.

Es lo que se escuchó en la Cumbre de las Américas realizada en Perú, que justo cuenta con varios expresidentes implicados en corrupción, el último de ellos se vio obligado a renunciar por lo mismo. Estuvieron exagerados los gobernantes conservadores del llamado “Grupo de Lima”. Clamaban por libertades por Siria y Venezuela; por los migrantes. ¿Fueron sinceros? Se asumían como esencia de honradez; al fin la consigna fue “gobernabilidad democrática frente a la corrupción”. Todo fue orquestado por el gobierno de Trump.

No dijeron media palabra por la corrupción en sus países. Mucho pedir a Temer y aliados de Kuczynski. Ni Macri habló de los paraísos fiscales. Nada sobre la compra de gobernantes por empresas corruptas. Ni una palabra sobre la crisis del neoliberalismo y sus políticas que afectaron las soberanías y hambrearon a la población, que por millones huyó de sus países; el narcotráfico, negocio sucio que en monto supera la deuda externa de América Latina, y tiene como base el mercado de EE.UU. y la UE.

Ni media sílaba sobre el muro contra México. Ni por su presidente. Nada sobre Puerto Rico, Estado “libre asociado” del imperio; las Malvinas, capturadas por los ingleses, menos por Guantánamo, en Cuba, convertida en centro de torturas.

Hubo lamentos por la paz en Siria, pero ni una frase de condena a la invasión que provocó miles de muertos.

Por cierto, que los representantes de Cuba, Bolivia, República Dominicana, Ecuador, Uruguay dijeron lo suyo, en defensa de los principios de no intervención y autodeterminación de los pueblos, solución pacífica de los conflictos, diálogo civilizado, verdadera integración, en procura de la Patria Grande de Bolívar.

Hay que reconocer que se expresó solidaridad con Ecuador, reciente víctima del terrorismo y narcotráfico, que tienen como base Colombia y los paraísos fiscales para la evasión tributaria.

¡Qué cumbre! Orientada a aislar a Venezuela, preparar nuevas agresiones y volver a las políticas de acoso a Cuba.

Hay que consolidar la Celac, la nueva OEA, sin traidores, como Luis Almagro; con unidad, por la paz, solidaridad, prosperidad y verdadera democracia. (O)