Propuestas serias para avanzar

- 17 de octubre de 2018 - 00:00

Si bien es cierto, las teorías, doctrinas y conceptos no cambian todos los días, su aplicación debe corresponderse con las realidades y tratándose de políticas económicas y sociales suponen medidas serias, a tono con los altos intereses de la población.

El debate que se desprende de ellas es antiguo. Desde los 90, con el neoliberalismo, decidido en el Consenso de Washington e instrumentada por el FMI y Banco Mundial, regentados por las potencias imperiales, impusieron el “modelo” que nos significó crisis, mayores inequidades, endeudamiento externo caro, emigraciones masivas, inestabilidad política.

De ello, frente al clamor popular, surgieron gobiernos progresistas; que frenaron la vorágine especuladora y ejecutaron reformas. La restauración conservadora se organizó para minarlos, penetrarlos, crear desorden, corrupción, confusión, confrontación y retrocesos.

En Ecuador con diversas formas (“comités”, “foros”) vuelven los consejeros de siempre, con sus “recetas salvadoras” y critican toda medida o situación que no compagine con el objetivo de organizar una economía de utilitarios, con el viejo patrón de crecimiento y ordenar el país con ultra dependencia, atado al interés de los poderosos grupos, vinculados al poder mundial.

Con su recetario, nos recuerdan que hay que desmantelar impuestos, despedir trabajadores, liquidar subsidios, rifar empresas públicas, “flexibilizar” políticas laborales, paralizar proyectos, etc. En suma, volver al pasado, de “paquetazos” “sucretizaciones” y “salvatajes”, como antes, altas devaluaciones, aumento en los precios de la gasolina y más deuda.

Recordemos que en sus gobiernos la deuda superó el PIB y el pago del servicio alcanzó el 50% de los ingresos corrientes del presupuesto, que se aprobaba con déficit y lo resolvían con medidas antipopulares y más deuda.

Dicen defender la dolarización, lo que es necesario, pero no proponen frenar la fuga de capitales, hacia los “paraísos” fiscales y reniegan de la restricción de importaciones suntuarias.

Los objetivos de reactivación productiva y generar empleo, con incentivos a la inversión sin afectar programas sociales y soberanía, merecen un debate, responsable y patriota, en procura de construir una sociedad solidaria y democrática. (O)